ERC y Junts chocan por las inversiones y el apoyo a los Presupuestos

Los republicanos se desmarcan de las exigencias posconvergentes y evitan vetar ya las cuentas de Sánchez antes de empezar a negociar

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, acompañado por el primer secretario y portavoz del PSC en el Parlament, Salvador Illa
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, acompañado por el primer secretario y portavoz del PSC en el Parlament, Salvador Illa FOTO: Quique García EFE

Esquerra y Junts suman nuevas discrepancias a su serie crónica de desavenencias por la hoja de ruta a seguir, el rumbo a tomar, los proyectos a llevar a cabo o los aliados con los que pactar. Este jueves el Parlament ha sido escenario del choque entre republicanos y posconvergentes por las inversiones pendientes de ejecutar en Cataluña por parte del Gobierno.

En primer lugar, ERC ha fijado posición y ha votado en contra de un punto de una moción de Junts en la cámara en la que se pedía no apoyar más presupuestos generales del Estado hasta que no se liquiden las inversiones pendientes de ejecución de los años 2021 y 2022.

En el debate de la moción, el diputado de Esquerra Jordi Orobitg ha asegurado que su grupo no puede admitir «imposiciones de ningún tipo» y ha tildado de «paternalista» este punto del texto: «Solo Esquerra Republicana decide lo que tiene que hacer Esquerra Republicana». Es decir, los republicanos se desmarcan de las exigencias posconvergentes y evitan vetar ya las cuentas, antes ni tan siquiera de haber empezado las negociaciones con el PSOE y Unidas Podemos.

Sí han salido aprobados varios puntos que el independentismo quiere usar para presionar al Gobierno y por extensión al PSC y reclaman que liquide «de forma urgente los importes no ejecutados en infraestructuras durante 2021», un punto que los republicanos apoyaron. La moción de Junts exige igualmente el traspaso íntegro del servicio de Rodalies, un punto que ha contado con el apoyo de todo el bloque independentista además de los diputados de los Comunes.

También otra moción de ERC en la que exige al Ejecutivo central «un fondo de compensación para corregir las pérdidas económicas generadas» por la falta de inversiones por parte del Estado, y que incluya el importe «presupuestado y no ejecutado de 2014 a 2019». La moción también denuncia «la discriminación permanente y sistemática de Cataluña» en la ejecución presupuestaria, «que se repite independientemente de quién esté al frente del Gobierno del Estado».

De forma velada, la moción rechaza las inversiones en carreteras del Estado, y señala que la «infraejecución ferroviaria no se puede compensar ofreciendo promesas de priorización de infraestructuras viarias de movilidad obsoletas, sin consenso e inapropiadas en un contexto de emergencia climática y de colapso de los combustibles fósiles».

Un punto que se refiere al Cuarto Cinturón, un proyecto de autovía en el área metropolitana, en las zonas del Vallès Occidental (Sabadell-Terrassa) y el Oriental (Granollers) que arrastra décadas de retrasos y polémicas en el territorio. Ahora, el Gobierno busca su traspaso y financiará la obra, según aseguró en un acto reciente la ministra Raquel Sánchez. Sin embargo, ERC rechaza el proyecto y lo tilda de «obsoleto», mientras que Junts lo observa con mejores ojos al liderar las carteras de Economía y Territorio.

Por otro lado, el Parlament aprobó este jueves instar al Govern a crear un impuesto sobre las emisiones portuarias de grandes embarcaciones antes de que termine este año pero ha rechazado limitar la llegada a los puertos catalanes de cruceros y cruceristas, especialmente los de tránsito –con una duración de menos de 8 horas–.

Una tasa que Colau busca implantar en Barcelona y que ya ha exigido en varias reuniones a la Generalitat, pendiente de sentarse en una mesa de trabajo específica para abordar el tema. De hecho, se trata de una propuesta de los Comunes a la que el resto de partidos al margen del independentismo se opusieron salvo el PSC, que se abstuvo.