Enfermedades Transmisión Sexual

Unos 70 mil chicos catalanes de 11 y 12 años ya están vacunados contra el virus del papiloma humano

El año pasado, Cataluña fue la primera comunidad autónoma en introducir la vacunación sistemática en chicos de 6º de la ESO para garantizar una protección directa frente al VPH entre este colectivo, así como para contribuir a frenar la transmisión comunitaria

Vacunar a los niños contra el virus del papiloma humano ayuda a eliminar la infección
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El curso pasado, Cataluña fue la primera Comunidad Autónoma en incluir en su calendario vacunal la vacunación a niños contra el virus del papiloma humano, catorce años después de que se iniciara la vacunación sistemática para las chicas de sexto de primaria, es decir de entre 11 y 12 años de edad. Era el curso 2007-2008 y solo en un década de aplicación de esta medida de prevención se comprobó que gracias a la inmunización de la población femenina la incidencia de las verrugas genitales en mujeres de entre 16 y 19 años había disminuido un 60% y además ello confirió una protección indirecta a los chicos, entre los que las verrugas se redujeron en un 4-6% .

Al respecto, cabe recordar que se estima que en torno al 85-90% de las mujeres y hombres sexualmente activos adquirirán en algún momento de su vida el virus del papiloma humano (VPH), cuya infección es de transmisión sexual. Así pues,la mayoría de personas que tiene relaciones sexuales están en contacto con el virus y la mayor parte de las veces éste no produce enfermedad, sin embargo, en ocasiones causa lesiones benignas como verrugas e incluso puede provocar cáncer. "Hay más de 90 serotipos del virus, alguno de los cuales tiene una repercusión clínica. En algunos casos el virus se asocia a verrugas genitales y en un pequeño porcentaje, a cáncer", explica Montse Martínez, de la Agencia de Salud Pública de Cataluña.

De hecho, la gran parte de los cánceres de cuello uterino están asociados al VPH, así como el virus también se relaciona con otros tipos de tumores como el de ano, de boca y garganta, de vulva, de vagina y de pene. Fue precisamente por la voluntad de prevenir el cáncer de cuello uterino, con una alta incidencia entre las mujeres, que se puso en marcha en 2007 la vacunación en chicas de 11 y 12 años, una edad que no fue escogida al azar, sino que responde a la conveniencia de inmunizar antes del inicio de las relaciones sexuales y por lo tanto, de cualquier posible contagio con el VPH.

Equidad e igualdad

Por entonces, aquella primera vacuna solo protegía de dos serotipos oncogénicos del virus, que eran los causantes de la mayor parte de casos de cuello de útero, pero la que se administra a día de hoy tiene una cobertura mucho mayor. "En un primer momento se puso el foco en el cáncer de útero porque era el de mayor impacto, sin embargo la vacuna actual cubre ya 9 serotipos del virus e incluye el 90% de los que pueden producir cáncer", explica Montse Martínez, quien al respecto señala que, por lo tanto, "si bien confiere mucha protección, lo cierto es que no exime del contagio, de manera que esta medida de prevención debe enmarcarse en una estrategia más amplia que contempla otras medidas como la educación sexual o el uso del preservativo".

En cualquier caso, tras la introducción de la vacunación en chicas para frenar el impacto del cáncer de útero y después de comprobar la eficacia de esta medida en el ámbito de la prevención, el curso pasado se optó por hacer lo propio con los chicos de 6º de la ESO. "El VPH, aunque tiene un impacto mayor en mujeres, también afecta a los hombres, que no solo puedan sufrir verrugas genitales por la infección, sino que también pueden desarrollar cánceres, como el de ano o pene, cuya incidencia es mucho menos significativa que el de útero", indica Martínez, de manera que "pese a que la inmunización de las mujeres protege de forma indirecta a los hombres, lo que interesa realmente es su protección directa, que además contribuye también a cortar la transmisión del virus", ya que un chico con infección puede transmitir el virus a una chica con la que mantenga relaciones sexuales. "Se trata de favorecer la protección comunitaria, lo que se traduce también en una apuesta por la equidad e igualdad en lo que se refiere a la protección de la población. Con la puesta en marcha de la vacunación sistemática de los niños se garantiza la equidad en el acceso a la vacuna y la igualdad en la protección, lo cual es un paso muy importante", asegura.

Y, según confirma Montse Martínez, la ampliación de la vacunación a todo el alumnado de 6º de la ESO ha tenido una gran acogida. "No se han registrado incidencias este curso y, pese a que la vacunación es una recomendación y no una obligación, nuestra cobertura es muy buena respecto a la de otros países". Es más, en el curso 2021-2022, entre las chicas de 11 y 12 años ésta fue el 93% en lo que se refiere a la primera dosis y del 88,5% en lo relativo a la segunda. En cuanto a lo que se refiere a la cobertura entre los chicos, aún no hay datos, pero para el curso pasado Cataluña adquirió, con una inversión de unos 8,2 millones de euros, un total de 175 mil dosis de la vacuna, de las cuales 70 mil se destinaron a los hombres.