Cataluña

Cataluña vuelve a invertir en transporte tras el procés: tres estaciones para llevar los FGC a Gràcia

La Generalitat invertirá 430 millones de euros y las obras en Barcelona estarán terminadas en 2030

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, acompañado del conseller de Territori, Juli Fernández, durante la presentación hoy del proyecto de conexión de las líneas Llobregat-Anoia y del Vallès de Ferrocarriles de la Generalitat (FGC)
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, acompañado del conseller de Territori, Juli Fernández, durante la presentación hoy del proyecto de conexión de las líneas Llobregat-Anoia y del Vallès de Ferrocarriles de la Generalitat (FGC) FOTO: Quique Garcia EFE

Cuesta recordar la última gran obra de infraestructuras emprendida por la Generalitat. Otra de las consecuencias de la década perdida del procés. Poco a poco, y ya sin Junts en el gobierno catalán, parece que vuelven a recuperarse carpetas pendientes como la L9 y la prolongación de los Ferrocarriles de la Generalitat. Así, las obras para alargar la L8 de los FGC y unir las estaciones Plaza de España y Gràcia (L6) se pondrán en marcha en verano de 2023. El Departamento de Territorio y Sostenibilidad ha presentado el concurso público para la construcción de esta infraestructura, que supondrá una inversión total de 430 millones de euros. Se trata de unos trabajos de envergadura, porque deben construirse cuatro kilómetros de túnel y tres nuevas estaciones, aparte de la ampliación de la estación Plaça d’Espanya. El nuevo tramo será una realidad entre 2029 y 2030, con un horizonte de cinco años de obras.

El objetivo es conectar las líneas Llobregat-Anoia y Barcelona-Vallès de los FGC en un trayecto de siete minutos. Se calcula que el nuevo trazado permitirá ganar 14 millones de pasajeros anuales para la L8, y que en su conjunto beneficiará hasta 19 millones de viajeros al año -70.000 usuarios en un día laborable.Territori asegura que es una actuación que tiene “más beneficios que costes”. Por un lado, porque amplía la red interna de Barcelona, sobre todo en una zona poco cubierta por el metro; y por otro, mejora la accesibilidad ferroviaria a la ciudad.

El proyecto incluye la construcción de más de cuatro kilómetros de túnel desde la plaza de Espanya hasta la estación de Gràcia de la L6. La ejecución del túnel se realizará en gran parte con una tuneladora, que se añadirá a la que ya trabaja en la L9, aunque también se trabajará con la técnica de túnel en mina.La túneladora de los ferrocarriles tendrá que perforar a mucha profundidad porque las vías pasarán a una profundidad máxima de 52 metros. El nuevo trazado se construye por debajo de otras infraestructuras como túneles de metro y ferrocarriles, e incluso un depósito de agua. Por ello, se ha previsto realizar controles y auscultaciones en los túneles de la L1 y la L3 en la plaza de Espanya, en el túnel de la L5, también en los túneles de Adif de las líneas R1, R2, R3, R4 y AVE y en el túnel actual de la L6.

Tres nuevas estaciones

El proyecto contempla la construcción de tres nuevas estaciones: Gràcia, Francesc Macià y Hospital Clínic y la remodelación y ampliación de Plaza de España. La previsión es que las estaciones sean similares a las de la L9, con ascensores de gran capacidad que enlazarán con los vestíbulos. Por eso, se hará un pozo en cada estación.

La estación de Hospital Clínic se situará en la calle del Comte d’Urgell, entre las calles del Rosselló y de Còrsega, y conectará con la L5. La de Francesc Macià también se ubicará en Comte d’Urgell, entre Buenos Aires y Francesc Macià, y permitirá el intercambio con el Trambaix. Finalmente, la estación de Gràcia estará en la travesera de Gràcia, entre Balmes y la plaza de la Gal·la Placídia. El tramo de cuatro kilómetros también incluirá tres salidas de emergencia: en Gran Via -donde estará el pozo de ataque-, al paso por la calle de Consell de Cent y en Muntaner.13.500 inspecciones en los edificios de la zona.

Antes de que la máquina comience a perforar el subsuelo, Territori ha explicado que también realizará 13.500 inspecciones técnicas en viviendas y locales de edificios ubicados en la zona de influencia de las obras. El objetivo es dejar constancia del estado actual de los edificios y si existe alguna patología previa para que no haya peligro.