Usted también puede tener una memoria prodigiosa… si practica lo suficiente

Un estudio comprueba que aprendiendo el método adecuado es posible mejorar la memorización sin necesidad de un talento especial

Los mnemonistas usan el método de loci para poder recordar largas secuencias numéricas y de palabras.
Los mnemonistas usan el método de loci para poder recordar largas secuencias numéricas y de palabras.

En las competiciones deportivas, los participantes ponen a prueba su destreza o fuerza, y todos tenemos claro que esta capacidad atlética se ha obtenido a partir de la constitución física y de un entrenamiento exhaustivo. Por eso, los deportistas de élite entrenan la mayor parte del día, como si fuera una jornada laboral.

Pero esta idea cambia cuando hablamos de competiciones basadas en capacidades mentales. Un buen ejemplo son los atletas de memoria o mnemonistas. Estos se dedican a memorizar largas listas de palabras y números aleatorios, recitándolas tiempo después. El que consigue recordar mayor cantidad de conceptos, gana la competición. Aquí se pone a prueba la memoria de los participantes, y mucha gente piensa que los mnemonistas son personas que han nacido con una memoria extraordinaria, cuando muchos de ellos simplemente entrenan su memoria, usando sus propias técnicas y estrategias análogas a las de los deportistas de élite.

Para entender la importancia de este entrenamiento, un equipo internacional de científicos se ha dedicado a enseñar y aplicar técnicas de memorización a voluntarios “normales”, que no sentían tener una memoria especialmente prodigiosa, con muy buenos resultados. El estudio ha sido publicado recientemente en la revista científica Science Advances.

Como pasear por casa

Da igual a qué mnemonista pregunte, verá que la mayoría comparte el mismo entrenamiento para memorizar: el método de loci. Este truco mnemotécnico se desarrolló durante la Antigua Grecia, en una época en la que memorizar listas y discursos era necesario para el día a día. Forjada por el tiempo y su uso, la técnica se ha optimizado hasta nuestros días, y los neurocientíficos actuales tratan de entender por qué funciona.

El método de loci se basa en la combinación de la memoria con la percepción espacial. Si cierra los ojos, seguramente pueda imaginarse con facilidad recorriendo las diferentes habitaciones de su casa, llena de objetos cotidianos. Para memorizar una lista de palabras según este método, debe imaginarse objetos que representen de alguna manera las palabras a memorizar, y situarlos por su casa imaginaria.

Por ejemplo, si quiere recordar la lista de la compra con leche – pan – agua, puede imaginarse el salón con una vaca siendo ordeñada, la cocina con un campo de trigo y un molino en miniatura, y el baño siendo inundado. Cuanto más extraña sea la imagen, mejor recordará el concepto. Al volver a pasear por su casa imaginaria verá estas escenas y podrá recordar la lista de palabras.

Esto funciona porque la percepción espacial y la memorización son dos procesos que comparten circuitos neuronales en el cerebro. En ambos casos se usa el hipocampo, una pequeña estructura con forma de caballito de mar situada en la base del cerebro. Gracias a ella podemos orientarnos en un mapa y adquirir nuevos recuerdos. Parece ser que podemos memorizar mejor conceptos si ocupan un lugar en un espacio imaginario conocido, pero se está todavía explicando el motivo del fenómeno.

Con práctica, cualquiera puede usar el método de loci, y ser capaz de memorizar grandes listas de palabras, ya sea ampliando el espacio a visitar o poniendo varios objetos en cada habitación. El único inconveniente es que el sistema es demasiado permanente. Entre las competiciones, los mnemonistas se dedican a repasar el camino limpio de objetos para borrarlos de su memoria. Por eso, este método merece la pena solo en caso de querer memorizar una lista de objetos que vayamos a recitar con frecuencia, como el temario de un examen; y no es tan útil para listas que cambian rápidamente, como la lista de la compra.

Los mnemonistas usan el método de loci para poder ganar competiciones, y sabemos que es efectivo, pero ¿Cuánto de efectivo? ¿Es necesario que partan de una buena memoria, o cualquiera puede ponerse en un puesto alto si practica?

Recuerdos inolvidables

Para comprobar si cualquiera puede meterse a mnemonista, los científicos reunieron un grupo de cincuenta voluntarios, divididos en tres grupos. El primer grupo recibió clases y prácticas para aplicar el método de loci durante dos meses. El segundo grupo dedicó el mismo tiempo a realizar pasatiempos para ejercitar la memoria, como laberintos y búsqueda de diferencias, para entrenar la memoria sin aplicar ninguna técnica de memorización. El tercer grupo simplemente se fue a casa, sin ninguna tarea que hacer.

Los laberintos son una buena manera de ejercitar la memoria y la orientación espacial al mismo tiempo
Los laberintos son una buena manera de ejercitar la memoria y la orientación espacial al mismo tiempoGuido Andolfato

Dos meses después, todos los voluntarios se pusieron en la piel de los mnemonistas. Se les dio veinte minutos para memorizar una lista de cien palabras aleatorias. El tiempo y número de palabras no es al azar, sino que son las habituales en una competición. Para hacerse una idea, los mnemonistas bajo estas condiciones son capaces de memorizar una media de 72 palabras.

Al preguntar a los diferentes grupos, el grupo de mnemonistas amateur lograron recordar 62 palabras de media, muchas más que las 42 palabras del grupo con ejercicios de memoria y las 36 palabras del grupo sin nada que hacer.

Al día siguiente, reunieron a los mismos grupos, y probaron a ver cuántas palabras seguían recordando desde ayer. Nuevamente, el grupo de mnemonistas aficionados destacó frente al resto, recordando 56 palabras.

Parece claro que el método de loci no solo permite recordar más palabras, sino que estas perduren más en el tiempo. Cuatro meses después del experimento, los investigadores comprobaron que los mnemonistas aficionados aun recordaban 20 palabras de la lista. Algo que cualquiera calificaría como una proeza, y que está al alcance de cualquiera si se entrena para ello.

Está claro que no tiene por qué dedicar su tiempo y esfuerzo a seguir el método de loci. Puede que no tenga nada útil para memorizar, o prefiera seguir los métodos tradicionales que han desarrollado los estudiantes. Pero siempre es bueno saber que este método existe, y que puede actuar como un mnemonista, recitando palabras como si un truco de magia se tratara… siempre y cuando practique.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Existen un tipo de paciente capaz de memorizar muchos conceptos sin depender de la técnica de loci: los hIpermnésicos. Estos pacientes son muy raros de encontrar, y no son capaces de extinguir los recuerdos que forman. De este modo, son capaces de memorizar durante años eventos y listas de palabras.
  • La técnica de loci se puso de moda en la serie de novelas de Sherlock Holmes, escritas por Arthur Conan Doyle. En ellas, Sherlock dice tener un palacio mental con toda la información que necesita para resolver sus casos, refiriéndose al espacio imaginario que se crea durante la técnica de loci.

REFERENCIAS: