Coronavirus

Satisfacción a medias entre la comunidad educativa con la reorganización de Marzà

El sindicato CSIF critica que no se hagan las PCR a los profesores antes de empezar el curso y que no se haya logrado la ratio de 15 alumnos por aula

Rp Pleno del Consell
El conseller de Educación, Vicent MarzàAna EscobarEFE

La reorganización del inicio de curso aprobada hoy por la comunidad educativa con la Conselleria de Educación deja un sabor agridulce entre los sindicatos del sector. Desde CSIF, consideran positiva la entrada escalonada de los alumnos entre el 7 y el 11 de septiembre, así como el hecho de que los protocolos de los centros vayan a ser revisados por personal de riesgos laborales. No obstante, critican que no se vayan a realizar PCR a los docentes, ni se haya logrado bajar la ratio a 15 alumnos.

Durante la reunión, que ha durado más de cuatro horas, el portavoz de Educación de este sindicato, José Seco, ha reclamado que se articule un procedimiento adecuado para los profesores que se encuentran en grupos de riesgo. Critican que la única solución de la Conselleria es que acudan al médico a solicitar la baja si no se encuentra bien.

Por su parte, ANPE se ha mostrado muy crítico con las medidas propuestas. «Es inconcebible que el profesorado tenga que asumir la responsabilidad de la detección de posibles casos de contagio, siendo además que muchos de ellos pueden ser asintomáticos». Reclaman que haya personal sanitario en los centros educativos, «una reivindicación histórica de ANPE, que es en este curso totalmente imprescindible».

Además, consideran «inadmisible» que los docentes no cuenten con la certeza de poder incorporarse en condiciones de seguridad sanitaria, sin PCR previas y sin saber si los pertenecientes a grupos vulnerables pueden o no incorporarse porque el Invassat no ha resuelto los expedientes.

Por su parte, desde la Federación de Centros de Enseñanza de Valencia (Feceval) se han mostrado satisfechos por los cambios adoptados. Su presidente, Alberto Villanueva, asegura que la gran mayoría de los colegios optará por reorganizar el inicio de curso. «Los centros van a ser espacios seguros» a pesar de que ha sido imposible reducir la ratio a 15 alumnos, tanto por la falta de espacios como de profesores.