Valencia celebra su “festa grossa”, el Corpus Christi

Una procesión reducida ha recorrido las calles adyacentes de la Catedral la ciudad

La procesión del Corpus Cristie ha sido más corta de lo habitual por motivos sanitarios
La procesión del Corpus Cristie ha sido más corta de lo habitual por motivos sanitariosLa RazónLa Razón

Con una sencilla procesión eucarística con el Santísimo bajo palio, por el exterior de la Catedral y con la tradicional eucaristía, con aforo limitado. Así ha celebrado Valencia la “gesta grossa” como se conoce al Corpus Christie. La tradicional procesión por las calles del centro de la ciudad ha sido suspendida por la pandemia y la Delegación del Gobierno ha autorizado una de menor recorrido desde la Puerta de la Almoina de la Catedral, pasando por la Plaza de la Almoina, Pasaje de Emilio Aparicio Olmos, Plaza de la Virgen, Calle Bailia, Plaza de Manises, calle Caballeros, y de nuevo Plaza de la Virgen, dirigiéndose hacia Puerta de los Apóstoles y entrada en la Seo.

A la cabeza, el arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, seguido por el Cabildo de la Catedral y precedida por los “Cirialots” de Amics del Corpus.

Cañizares ha hecho un llamamiento a celebrar el Corpus Christi “con verdadero sentido de adoración” y a manifestarla en “el amor a los más pobres y necesitados, a los que peor lo están pasando en estos momentos”.

En su homilía ha insistido en que “celebramos la fiesta del Corpus con verdadero sentido de adoración, es la fiesta del amor de los amores y pedimos que se manifieste en el amor a los más pobres y necesitados”. “Aunque con menos esplendor que otros años, lo celebramos con la misma fe y el mismo deseo de que ese amor entre nosotros nos haga amar a todos como Él nos ha amado, especialmente a los necesitados, a los enfermos, a los que lo están pasando mal en estos momentos, a los que piden nuestra ayuda y demandan nuestra compañía y nuestro consuelo. Es lo que el mundo nos está reclamando de nosotros como verdaderos cristianos”.

Además, “celebrar la presencia real de Cristo vivo en la eucaristía implica descubrir su rostro en el rostro de los más pobres, con los que se identifica explícitamente”, y ha remarcado que esto “no es una simple invitación a la caridad, confesar nuestra fe en la presencia de Cristo en la eucaristía es inseparable de reconocer la presencia de Cristo en los pobres en los últimos”.

Por otra parte, el arzobispo ha destacado que “hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión, del amor compartido y fraterno es el gran desafío que tenemos ante nosotros si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas aspiraciones del mundo”.

“Esto exige centrar la vida de la Iglesia y de cada uno de los creyentes y de las comunidades en la eucaristía, fuente de comunión y de la caridad” y ha subrayado que “la comunión es ante todo, comunión con Dios, unidad en torno de Cristo Jesús y sus enseñanzas, en los sacramentos , adhesión inquebrantable y en fidelidad al Papa, en la caridad fraterna”.

A la salida de la procesión eucarística y a su llegada a la Catedral, las campanas mayores de la torre del Miguelete han sido volteadas a mano por los Campaners de la Seo.

Desde el pasado viernes permanece expuesto en la Plaza de la Virgen el monumento del Arte Floral que representa el Santo Cáliz.

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Tras la celebración de la Misa Pontifical en la Catedral ha tenido lugar en la Puerta de los Hierros, “el reparto de panes bendecidos a los fieles en recuerdo de una antiquísima tradición”, han explicado desde Amics del Corpus.