El presidente aragonés Lambán no comparte el modelo de financiación que defienden Bonilla y Puig

Defiende el modelo por el que abogan Castilla-La Mancha, Galicia o Asturias

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (i), el presidente de Aragón, Javier Lambán (c), y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (d), en una imagen de archivo
El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (i), el presidente de Aragón, Javier Lambán (c), y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (d), en una imagen de archivoBallesterosEFE

El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, ha dicho este martes que no comparte el criterio de financiación autonómica que defienden los presidentes de Andalucía, Manuel Moreno Bonilla, y la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y recuerda el bloque que conformó en 2018 con las dos Castillas, Galicia y Asturias.

Así se ha pronunciado preguntado por la reunión entre los dirigentes autonómicos andaluz y valenciano para fijar su postura respecto al modelo de financiación autonómica que defienden, momentos antes de asistir en Feria Zaragoza a la inauguración de la Feria Ganadera FIGAN.

El presidente aragonés considera que las posturas de Moreno Bonilla y Puig son “perfectamente respetables” si bien ha apuntado que defiende “más” el modelo por el que abogan Catilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia o Asturias, con las que en septiembre de 2018 constituyó un foro de trabajo y se promovió un modelo que apuesta por combatir la despoblación, la España rural necesitada de oportunidades y la de la baja densidad de población.

La intención de Lambán es promover un nuevo encuentro presencial entre los dirigentes de dichas autonomías el próximo mes de octubre para fijar su postura en cuanto al modelo de financiación por el que apuestan estas cinco regiones y que, ha advertido, “no es el de ellos (Andalucía y Valencia)”.

Preguntado por la falta de renovación en el Consejo General del Poder Judicial, Lambán cree que necesita de esa renovación “de manera imperativa” porque empieza a tener un alcance “que supera el hecho en sí mismo”.

En este sentido ha lamentado que desde la Unión Europea se haya reconvenido a España a hacer esa renovación, algo que, ha dicho, “no nos sirve de orgullo”.