Sanidad

¿Qué está pasando con las ambulancias en Valencia?

La muerte de un hombre tras ser atendido por una SAMU sin médico pone al descubierto los fallos del sistema

Un SVB y una SAMU en imagen de archivo
Un SVB y una SAMU en imagen de archivo larazon CICU

Las advertencias del Colegio de Médicos de Valencia, de los sindicatos y también del PPCV no han llegado a tiempo. El sábado un hombre que sufrió un infarto murió en Valencia. La ambulancia que lo atendió no contaba un médico. De hecho, lo raro es que hubiese tenido porque, sobre todo estos fines de semana de verano, puede darse el caso de que solo haya un SAMU (Servicio de Ayuda Médica Urgente) en toda la provincia de Valencia que cuente con uno.

El conseller de Sanidad, médico de profesión, Miguel Mínguez, restó importancia la pasada semana a esta circunstancia. “Las enfermeras y conductor específico están capacitados plenamente para llevar la SAMU”, dijo en un acto en Alcoi tras ser preguntado por las quejas sindicales sobre esta cuestión.

El Colegio de Médicos de Valencia criticó esta afirmación y dijo que todas las ambulancias deberían tener médico y enfermera. “No debería ser una aspiración, sino la realidad de este servicio. De nuevo, la falta de personal y una mala planificación de los turnos por vacaciones han llevado a que se produzca esta falta de cobertura que afecta directamente a los pacientes”.

El Colegio de Médicos de Valencia considera que la labor de un médico dentro del servicio del SAMU “es fundamental, al igual que lo son el trabajo de la enfermera y el Técnico en Emergencias Sanitarias. Cada uno desarrolla un papel insustituible en situaciones de alto estrés que pueden variar en cuestión de segundos, y donde la rapidez en dichas acciones salva vidas.

En esta misma línea, UGT Serveis Públics del País Valencià ha denunciado que la mayoría de las ambulancias funcionan sin especialistas debido al “deterioro” en el que se encuentra el Servicio de Emergencias Sanitarias (SES).

Así mismo, explican que la unificación de las tres centrales de coordinación existentes, en una única ubicada en Valencia, ha supuesto un aumento de la carga asistencial de las unidades, porque están siendo utilizadas para solucionar problemas médicos propios de atención primaria.

Además, UGT lamenta la “dejadez” de la Conselleria de Sanidad, “que lleva sin convocar la mesa Técnica desde el año 2018. Desde la parte social llevamos muchos años intentando solucionar las deficiencias y adelantarnos a lo que tantas veces hemos dicho que iba a ocurrir”.

Un vistazo a las redes sociales es suficiente para comprobar el drama que sufren aquellos que piden una ambulancia.

“Más de media hora para que llegue la ambulancia ante un posible caso de infarto. Es una vergüenza, @GVAsanitat. Y si estoy escribiendo esto es porque ni siquiera he podido ir en ambulancia acompañando a mi madre”, denunciaba en Twitter Esther Barceló, una vecina de Valencia, que fue diputada de Esquerra Unida en Les Corts Valencianes, durante la última legislatura que gobernó el PP en la Generalitat valenciana.

La ex diputada tuvo más suerte que otros que le respondieron en Twitter. Otra mujer contaba cómo perdió a su madre después de esperar la ambulancia y que esta llegase sin medicalizar. “Lo siento mucho”, le respondió. “La nuestra también llegó sin medicalizar”.

La repercusión que tuvieron las publicaciones sobre su madre hicieron que la ex diputada tuviese la necesidad de matizar su crítica. “Aviso a navegantes después de mi hilo de tuits del otro día: si denuncié la situación deteriorada de la sanidad pública es porque me importa, por el Botànic no puede permitirse tales condiciones. Nunca es alternativa la derecha que vendió directamente nuestra sanidad. Abrazos”.