Sociedad

La hostelería valenciana se vuelca en salvar las cenas de empresa

A pesar de que las reservas comenzaron tras el verano y en algunos casos están al 100 por cien, los restaurantes se esfuerzan en proteger los menús de la inflación

Cenas de empresa en Navidad
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Llega la Navidad y con ella una de las tradiciones más arraigadas en nuestro país por estas fechas, sobre todo en la Comunitat Valenciana, donde el hecho de que las temperaturas sean más suaves facilita que una comida de empresa navideña pueda alargarse con un buen tardeo. Según la Federación Valenciana de Hostelería, este año el interés de los consumidores por la celebración de este tipo de evento empezó antes de lo habitual, en muchos casos nada más finalizar el verano, algo que tranquilizó en gran medida a un sector que ya observaba con preocupación como el incremento de los precios y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores se empezaba a reflejar en el consumo.

Sin embargo, el recuerdo reciente de las limitaciones por la pandemia se refleja todavía en este tipo de acontecimientos, donde se observa un mayor interés por recuperar los tiempos perdidos.

De esta forma, según fuentes dela Federación, las reservas, que se concentran en la semana del 14 y 15 de diciembre con estos dos días como fechas clave, están ya a estas alturas al 80 o incluso al 100 por ciento, sin duda una excelente noticia para el sector de la restauración, que acumula tiempos complicados entre la pandemia y la crisis inflacionista.

El presidente de la Federación, Manuel Espinar, explica que este año las reservas se han producido en mayor medida para comidas, en lugar de cenas, de manera que la reunión puede prolongarse durante la tarde. Asimismo, señala que el sector de la hostelería está haciendo «malabares» para no repercutir el incremento total del precio de las materias primas en el coste de los menús, de manera que pueda ser asumible por los consumidores. De hecho, explica Espinar, los apuros económicos se reflejan también en los consumidores, que muestran este año un mayor interés por el precio de los menús.

Este se sitúa, en función del restaurante y tipo de menú, en una horquilla entre los 30 y los 50 euros, unos costes por debajo de la inflación subyacente.

«Se trata de contener la subida de los precios para no repercutir todo el peso de la inflación en los clientes pero, a pesar del esfuerzo, lógicamente los precios algo ha subido a lo largo de estos últimos años con respecto a antes de la crisis inflacionista», explica el presidente de la Federación.

Ya durante las Navidades del año pasado, Espinar explicó que la inflación estaba provocando que, a pesar del incremento en el número de reservar para comidas y cenas, el gasto medio por comensal estaba bajando. De hecho, explicaba, se habían tenido que suprimir algunos productos de los menús para no tener que repercutir incrementos de precios de hasta el 60 por ciento.

A pesar del incremento de precios, los sectores de la hostelería y restauración, haciendo gala de su relevancia creciente en la región, sobreviven mucho mejor que el resto a las crisis. No hay más que ver las previsiones de ocupación de los hoteles para este puente de diciembre, que se sitúan en el 70 por ciento, según la patronal hotelera Hosbec, sin contar con las reservas de última hora que a buen seguro se producirán. Una vez más, el turismo es la joya de la corona de la economía valenciana.