El arte neoyorkino se instala en el centro de la capital

La nueva sala Fahrenheit Madrid presenta la exposición “The Painter”, protagonizada por las obras de Heidi Hahn y Bridge Mullen

La autora Heidi Hahn destaca el papel de la mujer en su obra, expuesta en Fahrenheit Madrid
La autora Heidi Hahn destaca el papel de la mujer en su obra, expuesta en Fahrenheit MadridFahrenheit Madrid

Las artistas neoyorkinas Heidi Hahn y Bridge Mullen se muestran en la ciudad española una colección de lienzos en la que sobresale la imagen de la mujer y la ambigüedad de las figuras. "The Painter", tal y como se apellida esta exposición, que destaca por una variedad cromática desafiante, ha sido acogida por la galería Fahrenheit Madrid, cuyas puertas han abierto recientemente y se suma a la ya amplia oferta de arte de Madrid.

Carmen Rodés y Valeria Aresti, dos amigas historiadoras amantes del arte moderno, y ahora propietarias de este sencillo espacio, comienzan su andadura en este mundo con el único objetivo de regalarle a los españoles una parte de Nueva York a través de sus creadores. Igualmente, las jóvenes emprendedoras buscan tenderle la mano al trabajo artístico femenino, pues para ellas "las obras creadas por mujeres aportan una nueva visión, un nuevo registro y un nuevo lenguaje en el siglo XXI".

Entre todas las obras recogidas por "The Painter", una exposición "de pintores dedicada a otros pintores", la profesora de la Alfred University de Nueva York, Heidi Hahn, revela en sus creaciones "la posible narrativa de la composición creada". Asimismo, en cada cuadro se proyecta la figura de un espectador que, a su vez, es la propia pintora, colocando siempre a la mujer en el papel protagonista.

Mientras tanto, Bridget Mullen juega con la representación de "figuras que se trasforman y se hacen reales, a partir de pinceladas abstractas subyacentes". Esta autora. residente en Brooklyn. "establece un ritmo constante" en la tela, gracias a la repetición de las formas que conforman su obra. Sin embargo, se recrea en la indeterminación de las imágenes, impidiendo la comprensión de ellas.

Los frutos del proceso creativo de Hahn y Mullen se podrá contemplar, así, en el número 8 de la calle Justiniano hasta el 11 de enero del próximo año, con el deseo de brindarle al apasionado de la pintura, una nueva perspectiva de la cultura estadounidense.