Francia anuncia un “gran consenso” para construir una réplica exacta de la aguja de Notre Dame

La ministra de Cultura ha confesado que será “difícil” calcar la pieza quemada el 15 de abril de 2019, pero confía en mantener el “espíritu”

Roselyne Bachelot, la nueva ministra francesa de Cultura, ha confirmado que ya existe un “gran consenso” para que los arquitectos reconstruyan de forma “idéntica” la aguja de la catedral de Notre Dame de París, que se vino abajo en el incendio que provocó graves daños al templo el 15 de abril de 2019.

La Comisión Nacional del Patrimonio y de la Arquitectura (CNPA) tiene previsto reunirse este jueves para analizar posibles proyectos, pero Bachelot ya ha sugerido que no se instalará en la zona alta ninguna nueva ornamentación alternativa a la emblemática flecha, uno de los símbolos más característicos de la catedral: “Lo que parece ahora es que hay un gran consenso en la opinión pública y entre quienes toman las decisiones (...) para que se reconstruya de forma idéntica”, ha dicho.

En declaraciones a la emisora France Inter, la ministra ha reconocido que será “difícil” calcar una réplica exacta, pero sí ha abogado por mantener el “espíritu”, descartando por tanto una construcción más moderna. Las restricciones adoptadas en Francia para contener la pandemia de coronavirus han retrasado los trabajos de limpieza y reconstrucción de la catedral, aunque los expertos aún confía en haber retirado en septiembre los restos del andamio que se fundió durante el incendio, ocurrido durante unas obras de rehabilitación del templo. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron reiteró en abril, coincidiendo con el aniversario del incendio, su compromiso de completar la reconstrucción de Notre Dame en un plazo de cinco años.

La catedral ha sido escenario este jueves de una acción de protesta de la ONG Greenpeace, que ha utilizado una de las gruas instaladas para las obras para desplegar una gran pancarta en la que denuncia la “inacción” del Gobierno en materia de cambio climático. El director general de la organización, Jean-François Julliard, ha explicado en Franceinfo que querían elegir “un lugar icónico de Francia” para enviar “un mensaje fuerte” a Macron y al resto de autoridades del país.