Johnny Rotten: de “Anarchy in the U.K.” a “Make America Great Again”

El cantante punk, que reside en Estados Unidos y tiene la nacionalidad, anuncia su voto a Donald Trump por solidaridad ante las acusaciones de “racista” y por su manejo de la economía

Hace años que John Lydon vive en California y obtuvo la nacionalidad estadounidense. El cantante punk, líder de una de las bandas más grandes del género, los Sex Pistols, está integrado en la vida de su país de adopción y en una entrevista con «The Observer» ha revelado sus preferencias políticas ante las elecciones presidenciales de noviembre. El cantante de «Anarchy in the U.K.» ha expresado su simpatía por Donald Trump por varias razones. La primera es su manejo de la economía: «Biden es incapaz de ser el hombre al timón», a su juicio. La segunda es que tanto al presidente americano como a él les han acusado de racistas: «Me siento ofendido por cualquiera al que llamen eso». Para que conste, se le ha visto llevando una camiseta con el lema de Trump, «Make America Great Again». «Claro que le votaré. Sería más tonto que una escoba si no lo hiciese», remató.

Lydon se refiere a unos sucesos que se remontan al año 2008 en Barcelona, durante el extinto festival Summercase, cuando se desató una pelea entre él y Kele Okereke, cantante de Bloc Party de raza negra, según parece, después de un malentendido. Okereke terminó con cortes y hematomas y reveló que Lydon le había hecho un comentario aludiendo a su color de piel. Por eso, preguntado por el asesinato de George Floyd, Lydon respondió: «No hay nadie que conozca, en ningún lugar, que no diga que lo que sucedió no es espantoso. ¡Absolutamente! Pero eso no significa que todos los policías sean desagradables o que todos los blancos sean racistas. Porque todas las vidas importan», ha dicho. El británico ha votado siempre demócrata, pero aconseja: «No te quedes anclado un una opinión toda la vida», y no puede decirse que no se lo aplique a él mismo: de la anarquía a Trump hay un largo viaje.

Sin embargo, la vida de Lydon sigue siendo interesante, aunque desde otro prisma. El músico, de 64 años, cuida de su mujer Nora, de 78, enferma de alzhéimer. La atiende 24 horas al día. El cantante, que ya publicó sus memorias (traducidas al español con título antirracista: “No Irish, No Blacks, No Dogs”) prepara un nuevo libro sobre sus experiencias de cuidador, con reflexiones de madurez. Entre los temas, están, claro: el Brexit, Trump, la monarquía y su rechazo por el “dogma”, donde, para él, caben el catolicismo, el islam, el comunismo, la política de identidad y la corrección política. El líder de PiL apoyó en anteriores comicios tanto a Obama como a Hillary Clinton, pero no ha dudado en posar con camisetas y gorras MAGA: “Make America Great Again” para hacer claro su respaldo a Trump.

Preguntado por sus sentimientos hacia la Casa Real británica, Lydon, que en su día cantó el “God Save The Queen” a su manera, no es cruel con la monarquía. “Mi sentimiento por la familia real es de dolor. Siempre he sentido que son pobres pajaritos atrapados en jaulas, jaulas de oro, pero todavía están enterrados”. Salvo con Meghan Markle, a la que califica de “persona horrible” y “muy mala actriz” y llamándola una “persona terrible” y una “muy mala actriz”. Añadió: “Que deje de ser farisaica y engreída, eso es lo tiene que hacer”.