Crítica de “Para Sama”: Carta al futuro ★★★✩✩

Dirección: Waad Al-Kateab y Edward Watts. Gran Bretaña-Siria, 100 min. Documental.

Puede parecer un tanto ingenuo desear que un documental sobre un hospital improvisado sobre las ruinas de la ciudad de Alepo, mientras caen las bombas de las tropas del general Assad, eluda las imágenes escabrosas. La guerra, claro, no es manjar para todos los gustos. Sin embargo, la imagen más llamativa de “Para Sama” pone contra las cuerdas la postura moral de sus directores. ¿Hasta qué punto era necesario asistir al momento en que a un recién nacido hay que practicarle ejercicios de reanimación porque su corazón no late? ¿Entenderemos mejor la fuerza de estos aguerridos sanitarios si la cámara no aparta la mirada ante las atrocidades del destino, y se regodea en los cuerpos ensangrentados que van y vienen de este centro médico asentado en la precariedad?

En forma de epístola desgarrada para que los hijos de la guerra sepan lo que sus padres tuvieron que sacrificar para ser fieles a sus principios, “Para Sama” hace un buen trabajo cuando examina el amor que palpita en el epicentro del relato, el que resiste ante las invasiones bárbaras de un conflicto bélico que ha arrasado todo un país. Lo más convincente son las imágenes en bruto que documentan la lucha por la supervivencia y la solidaridad sin caer en el efectismo barato. Con todo, si quieren acercarse al conflicto sirio sin aditivos ni colorantes sentimentales, “Para Sama” empalidece ante, por ejemplo, “Syria self portrait. Silvered Water”, donde la negociación emotiva con el espectador no hace concesiones a la fibra sensible, y se muestra en carne viva, apelando a nuestra empatía sin didactismos.

Lo mejor:

Vivir el conflicto sirio en primera persona, sin filtros occidentales.

Lo peor:

El efectismo, un punto facilón, de algunas de sus imágenes.