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Arqueología

Cómo se peinaban los vikingos: un minúsculo busto revela cuál era el verdero estilo hace 1.000 años

La revelación de un busto de marfil que transforma la mirada sobre la vida e imagen de los vikingos desafiando los estereotipos habituales de los navegantes nórdicos

Cómo se peinaban los vikingos: un minúsculo busto revela cuál era el verdero estilo hace 1.000 años Archaeology News Online Magazine

Un minúsculo artefacto de tres centímetros, esculpido hace más de mil años, está redefiniendo nuestra percepción de los vikingos. Esta delicada pieza de marfil, que representa a un hombre con un peinado meticulosamente elaborado, es considerada por expertos como la representación más auténtica de un vikingo jamás descubierta. La escultura fue hallada originalmente en 1796 en un montículo funerario ecuestre ubicado en Viken, cerca del Oslofjord, en el sur de Noruega.

Este busto miniatura, datado a finales del siglo X, se vincula estrechamente con la era del rey Harald Blåtand, figura fundamental en la unificación de Dinamarca y la introducción del cristianismo en la región. Durante más de dos siglos, el artefacto permaneció olvidado en los almacenes del Museo Nacional de Dinamarca hasta que el comisario de la exposición Peter Pentz lo redescubrió preparando una exposición sobre videntes vikingas.

La excepcionalidad de esta figura reside en sus intrincados detalles esculpidos. La representación muestra a un hombre con un peinado innovador: cabello dividido estratégicamente, dejando un lado descubierto y con un corte corto en la parte posterior. Su barba está trabajada con una precisión extraordinaria, exhibiendo un robusto bigote, una larga trenza de perilla y patillas perfectamente definidas. Un pequeño rizo junto a la oreja añade un toque de sofisticación personal.

Un retrato más allá de lo convencional

De acuerdo con el medio Archaeology News, los investigadores sugieren que este busto podría representar más que un simple símbolo genérico. Su elaborada configuración facial y la expresividad de su rostro insinúan que podría tratarse de una figura de importancia, posiblemente un monarca. Se especula que originalmente formaba parte del juego nórdico Hnefatafl, ocupando el papel de rey, la pieza más significativa.

La singularidad del artefacto se acentúa al compararlo con otras obras de arte vikingo. Mientras la mayoría de las representaciones de la época preferían diseños abstractos y motivos animales, este busto ofrece un retrato humano detallado y extraordinariamente personal. El uso de marfil de morsa, material extremadamente valioso traído desde Groenlandia, refuerza la idea de que fue creado para una figura de alto rango.

Actualmente expuesto en el Museo Nacional de Copenhague como parte de la exhibición "La advertencia del lobo", el figurín está captando la atención tanto de investigadores como del público general. Para Peter Pentz, este descubrimiento trasciende lo arqueológico: representa una ventana única hacia la cultura personal y estética de los vikingos.