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"¡Qué porquería!": 25 años de la Palma de Oro a "Pulp Fiction"

Tarantino lanzó una peineta a sus detractores al recibir el premio en Cannes, festival en el que ahora presenta "Once Upon a Time in Hollywood"

  • Tarantino y su peineta en Cannes
    Tarantino y su peineta en Cannes /

Tiempo de lectura 4 min.

19 de mayo de 2019. 16:32h

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Gonzalo Núñez 19/5/2019

Mayo de 1994 es una de esas fechas señaladas de la historia cinéfila. "Pulp Fiction" se encontró con el público por primera vez en el Festival de Cannes. Y ya nada fue lo mismo. Aquel demencial baile cronológico, a ritmo de temazos y diálogos tan frescos como cínicos, con un puñado de actores en horas bajas o poco conocidos, estaba abriendo ante los ojos de lo más granado de la crítica una nueva era en el cine norteamericano, un estilo llamado a replicarse en todo el mundo. Era lo tarantiniano y había llegado para quedarse.

Quienes estuvieron en aquella sesión de medianoche en Cannes, aún recuerdan el impacto de aquel filme que entronizaba la serie B, que elevaba la cinefilia a una potencia nunca antes vista, donde cualquier referencia es legítima y los límites entre alta cultura y pop quedaban totalmente borrados.

Ahora bien, soñar con la Palma de Oro era demasiado incluso para el joven Tarantino, a la sazón de 31 años, con solo un filme previo, "Reservoir Dogs", y su pasión por el videoclub como formación cinéfila. No era "uno de los nuestros" en Cannes. Si miramos la nómina de participantes en la sección oficial de aquel año, está claro quién era el garbanzo negro: Krzysztof Kieslowski, Abbas Kiarostami, Nikita Mikhalkov, Nanni Moretti, Zang Yimou, Atom Egoyam...

Tarantino venía de la mano de un viejo conocido de Hollywood hoy en día, por tristes motivos: el productor Harvey Weinstein. Asimismo, había desembarcado en La Croisette con Uma Thurman, John Travolta, Bruce Willis, Maria de Medeiros y Samuel L. Jackson. Aquel peculiar grupo salvaje tomó al asalto Cannes, ofreciendo una imagen fresca y canalla frente a la solemnidad europea del Festival.

El 23 de mayo tenía lugar la ceremonia de premiación. El presidente del jurado era un compatriota de Tarantino, Clint Eastwood, acompañado por, entre otros, Catherine Deneuve y los escritores Kazuo Ishiguro y Guillermo Cabrera Infante. Como es habitual en estos casos, el equipo de “Pulp Fiction” había sido avisado de que se mantuviera cerca de Cannes porque iba a estar en la nómina de premiados. Todo apuntaba a mejor guión o, forzando las cosas, director. Pero el primero fue a parar a “Grosse Fatigue”, de Michel Blanc, y el segundo a Nanni Moretti por “Caro Diario”.

¿Sería quizás el Gran Premio del Jurado? En absoluto: recayó ex aequo en Zang Yimou y Nikita Mikhalkov. Llegados a ese punto solo quedaba la Palma de Oro. Harvey Weinstein ya había empezado a celebrarla, pero Tarantino no se lo creía del todo. Hasta que Clint Eastwood lanzó el nombre del ganador: “Pulp Fiction”.

Todo el equipo subió al estrado en medio de una ovación cerrada, pero una vez cesaron los aplausos se escuchó la fuerte y agria queja de una mujer presente en el teatro: “Mai quelle daube! Putain fait chier!”, es decir, “qué porquería, hay que joderse”. A Tarantino se le escapaba la risa ante los reproches, aunque no sabemos su nivel de francés en la época, pero, sin parar de reir, levantó su dedo corazón hacia el auditorio. El gesto fue acogido con risas, tímidos abucheos y algún aplauso, después de lo cual todo siguió con normalidad.

Antes incluso de llegar a los cines, “Pulp Fiction”, a caballo de la expectación generada en Cannes y otros festivales (en San Sebastián también estuvo), era ya un fenómeno de masas. En apenas unos días, la cinta había pasado de su círculo “indie” a seducir a la taquilla mundial. Había hecho historia.

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