¿Debería haberse suspendido el clásico de baloncesto?

El precedente de Zozulya en los espectáculos deportivos indica que sí

“Rudy Fernández, hijo de puta" fue la música de fondo que tuvo que escuchar el jugador del Real Madrid durante gran parte del Clásico, el Barcelona-Real Madrid que se disputó el domingo en el Palau Blaugrana. Especialmente cuando se sentó definitivamente en el banco. En ese momento los insultos se hicieron mucho más sonoros.

No fueron los únicos insultos recibidos por los madridistas. El grito de “puta Real Madrid” pudo escucharse durante varias fases del partido. La Acb no establece sanciones para este tipo de cánticos, aunque sí la Euroliga, como demostró en el Clásico disputado en el Palacio de los Deportes de Madrid, cuando llamaron “rata” a Mirotic.

Pero el precedente sentado por el Rayo-Albacete indica que el partido debía haberse parado. La primera parada de ese encuentro se produjo por gritos mucho más suaves, ni siquiera hubo insultos. Una pancarta con la leyenda “Evitar que un nazi vista la franja” y los gritos de “nazi el que no baile” y “Zozulya el que no baile” bastaron para que López Tocas, el árbitro del encuentro, lo detuviera la primera vez. Los gritos de “Zozulya, puto nazi” le llevaron a detenerlo definitivamente. Claro que en Palau no llamaron nazi a nadie.