Real Madrid

El Manchester City amarga al Real Madrid 1-2

Le remontó el gol de Isco y complica mucho la eliminatoria

Fútbol/Champions.- Previa del Real Madrid - Manchester City
Zinedine Zidane y Pep Guardiola. AFP7/EP

Con De Bruyne al mando, el Manchester City amargó la noche de Champions al Real Madrid y ahora los de Zidane tendrá que apelar a la épica para remontar en Manchester una eliminatoria que se puso cuesta arriba cuando mejor se le había puesto al conjunto español, con un gol por delante y por fin dominando la situación. Pero el City no le perdió la cara al choque: De Bruyne se revolvió para el empate y Sterling fue cazado por Carvajal en el área para un penalti que daba la victoria a los ingleses. Todo puede pasar aún, pero el marcador no deja buenas noticias y acorta la esperanza. Fue un final impotente el del Madrid, con Ramos expulsado para evitar el tercero y sin poder jugar la vuelta. El Madrid es capaz de todo porque así ha construido su historia. La va a necesitar.

Al conjunto de Zidane poco se le puede reprochar: pasó por varias fases durante el encuentro, dio la cara siempre y tuvo unos minutos para decidir el choque; en la segunda mitad, tras marcar y cuando Vinicius, antes de agotarse, se sintió capaz de todo. Fue la mejor cara del conjunto blanco, al que le costó mucho hacerse dueño de la situación.

El gol, en la segunda parte, en una buena presión para forzar los fallos del rival le puso de cara un partido que siempre le fue dificil. El City se fue haciendo con la situación, con paciencia y dejando que las ocasiones llegaran. En la primera parte el partido empezó igualado, con los de Zidane presionando a ratos la salida del balón y obligando al portero Ederson a sacar en largo para encontrar a alguien. Le costaba producir al Madrid por la presión rival. Fue Vinicius, como no podía ser de otra manera, quien más salida dio a los blancos, muy romos en ataque. Apenas llegaron tres veces, aunque una muy clara, en ese remate de cabeza de Benzema.

Sorprendió Zidane, porque no hay día que no lo haga, especializado esta temporada en cambiar el dibujo y los nombres casi siempre, sorprendió digo al dejar a Kroos en el banquillo. No entraba en ninguna de las suposiciones que el alemán se quedase fuera del once porque no ha faltado en ninguno de los partidos importantes en esta época histórica. Se rumoreaba que podía haber sido titular Bale, que quizá los cinco centrocampistas, pero no Kroos. Solía caerse Modric, pero el croata aguantó hasta que cerca del final fue sustituido por Lucas Vázquez para ver si el Madrid encontraba el gol de empate y de la vida.

El City se fue haciendo con la pelota. Al principio con un dominio lejos de la portería rival, algo inofensivo, como si estuviera haciendo tiempo. Cuando la pelota llegaba a De Bruyne, las cosas se complicaban para los blancos, mientras que Gabriel Jesús complicaba mucho la vida a Carvajal. Los dos hombres de arriba se abrían mucho para que llegasen los interiores e intentar complicar la vida a los centrales. Tuvo más ocasiones el City, pero no llevó mal la situación el Real Madrid. Si fuese por puntos, la primera parte hubiese sido para los ingleses.

Cambió el ritmo y el partido después. El Madrid se vio más entero y el gol le dio la vida. La anticipación de Modric y la velocidad de Viniciusd rompieron a una defensa rival que tembló mucho. Con Laporte lesionado, Otamendi y Fernandinho no daban firmeza. Ahí tuvo el partido el equipo español: la Champions son momentos y hay que aprovecharlos: lo entendió el Real Madrid que fue a por el partido con decisión, con la pelota, como no había ido antes. Sus mejores minutos, con Vinicius pletórico, Valverde con más pulmones y Modric al mando. No marcó y después no supo aguantar. El 1-0 era un buen resultado, que obligaba a mucho al City. Había que amarrarlo y darle balones a Vinicius.

El brasileño, sin embargo, no pudo más y el Madrid tampoco supo aguantar la ventaja. La Champions ahora es un acto de fe para el Real Madrid.