Fútbol

Mönchengladbach-Real Madrid: del miedo escénico al coronavirus

El equipo de Zidane juega hoy la Champions sin público frente a un rival que fue víctima de las grandes noches europeas

Zidane con los jugadores del Real Madrid preparando la Champions
Zidane con los jugadores del Real Madrid preparando la ChampionsSASCHA STEINBACHEFE

El miedo escénico lo inventó Valdano, prestado de García Márquez, para intentar explicar lo que sucedía cuando el Real Madrid volvía del partido de ida de la Copa de la UEFA humillado, goleado e increíblemente, confiado en que podía pasar la eliminatoria. Era el realismo mágico llevado a la realidad, un mundo donde todo era posible, desde Cien años de soledad hasta que frente al pelotón de fusilamiento, el Real Madrid habría de recordar aquellas tarde remotas en las que se creía invencible. Que te goleaba el Derby County, pues ya llegaría al Santiago Bernabéu; que te metía tres el Inter de Milán, tranquilos, que quedaba el encuentro de vuelta. Que el Borussia Mönchengladbach se planta en Madrid con el 5-1 conseguido en la ida, ¿y? No pasa nada, que ya aparecerá Santillana en el último minuto para meter un gol tan agónico como increíble. «Cada miércoles europeo, un carnaval a destiempo, ruidoso y orgullosamente disfrazado de blanco, nos espera en nuestro feudo con una confianza casi irresponsable en nuestras posibilidades», escribía Valdano, protagonista también de esas remontadas llenas de fe.

En gran parte eran posible porque había público. El fútbol y la vida eran otra cosa, donde la gente se unía en masa y se abrazaba con el de al lado y el miedo era escénico, un poco literario, nada trágico. Ahora, casi es físico. El partido de hoy en Alemania iba a ser con público y al final se ha decidido que no. Hasta ayer se esperaba que hubiera una presencia simbólica de 300 espectadores en las gradas, después de que, debido al aumento de casos de coronavirus en la región, no se pudiera mantener la intención inicial de jugar con un 20 por ciento del aforo, lo que equivale a cerca de 10.000 espectadores.

Las 10.804 entradas estaban vendidas, pero las autoridades sanitarias revocaron la autorización inicial debido al aumento de contagios. Ni Alemania se ha librado de la segunda ola.

Tampoco habrá gente cuando se dispute la vuelta en un Madrid en estado de alarma por la segunda ola del coronavirus. Ni siquiera se jugará en el Santiago Bernabéu.

El miedo al Covid, más que realismo mágico, es realismo sucio.