Así le ha ido a Nadal contra sus rivales en las ATP Finals

Será la décima participación del español en el torneo que enfrenta a los ocho mejores. Nunca lo ha ganado

Ocho hombres y un destino: ganar las ATP Finals, o Copa Masters de toda la vida; cerrar este 2020 con el título de maestro de maestros en el torneo en el que se enfrentan los ocho mejores del curso. Ya están divididos en sus dos grupos, que esta vez toman los nombres en homenaje a los 50 años que cumple la competición: el «Grupo Tokio 1970» ha juntado a Djokovic, Zverev, Medvedev y Schwartzman. Podría decirse que es el de la muerte, pero ¿acaso hay rivales fáciles en una cita así? «El Grupo Londres 2020» reúne a Rafa Nadal, Thiem, Tsitsipas y Rublev.

El objetivo último es conquistar un trofeo de prestigio, quizá el más importante después de los Grand Slams, aunque cada jugador tiene un añadido extra. Si a Rublev o Schwartzman les mueve la motivación de ser los novatos en el mejor año de su carrera; Zverev, campeón en 2018, también quiere demostrar su evolución, notable desde que lo entrena David Ferrer. Y Medvedev llega en forma tras levantar hace unos días el Masters 1.000 de París Bercy en un curso irregular, mientras Tsitsipas defiende su corona, Thiem se prueba de unas molestias físicas el año en el que ha ganado por fin un «Grande» y Djokovic lucha contra las dudas que le generó perder la final de Roland Garros de forma tan rotunda. El número uno persigue la sexta corona e igualar a Federer.

Y Nadal... Pues el español busca triunfar por primera vez allí donde se le han cerrado las puertas, y ya es difícil decir esto de un tenista que lo ha ganado prácticamente todo. Siempre se le juntaban las condiciones (pista dura y bajo techo, las peores para su estilo) con la fecha, a final de temporada, cuando llegaba cansado, pero el último factor desaparece esta vez de la ecuación pues el año ha sido raro: el circuito estuvo cuatro meses parado, de marzo a agosto, por la pandemia, y Rafa además se saltó la gira estadounidense de verano. Sólo ha disputado 30 partidos (25 con victoria), cuando ha habido cursos en los que llegaba a superar los 90; y otros, como en 2019, en el que midió más su calendario, llegó a los 65. Desde que volvió a la pista tras el confinamiento han sido 14 duelos entre Roma, Roland Garros y París-Bercy. Será su décima participación y ha alcanzado dos veces la final, en 2010, en la que perdió con Federer; y en 2013, en la que fue superado por Djokovic. La Copa Masters es además un torneo particular, porque permite algún error al haber una fase de grupos. Perder un partido no supone quedar eliminado. Incluso hay opciones de clasificarse para semifinales con dos derrotas, aunque Nadal el año pasado se quedó fuera con dos triunfos, penalizado en exceso porque el tropiezo ante Zverev fue con un marcador abultado. El manacorense se enfrenta en esta liguilla a dos tenistas que nunca le han ganado en pista dura: Tsitsipas (5-1 a favor del zurdo en el total, 3-0 en superficie dura, incluido un triunfo en el mismo escenario el año pasado, en tres disputados sets), y Rublev (1-0 para el español), aunque el precedente contra el ruso fue en 2017 y ahora es otro tenista, joven a sus 23 años, pero más maduro. Es el único con cinco títulos esta temporada y el jugador con más encuentros ganados, 40. Contra Thiem ya ha tenido Rafa muchas batallas: la última fue en los cuartos del pasado Abierto de Australia, con triunfo para el austriaco. La otra vez que jugaron en pista dura fue en el US Open 2018 y se impuso Rafa en cinco sets. En el total, el español manda 9-5, incluidas dos finales de Roland Garros.

Protocolo Covid-19

El torneo empieza el domingo con el grupo de Rafa, que debuta contra Rublev (21:00, Movistar) y en un cumpleaños tan redondo como el 50, será raro. Los tenistas llegaron al hotel el miércoles, les hicieron pruebas PCR en el mismo hall y les mandaron a la habitación hasta conocer los resultados. Hasta que termine, el 22 de noviembre, o hasta que sean eliminados el único plan es entrenar, jugar y descansar, del hotel a las pistas, lo mismo que en el US Open, en Roland Garros... No habrá jueces de línea y aunque en un principio se esperaba la presencia de público, el toque de queda en Londres por la segunda ola del Covid-19 lo ha hecho imposible. Eso influye en los premios, que serán suculentos, pero menores. El campeón de 2019, si lo hacía invicto, ganaba 2.871.000 dólares (unos 2,43 millones de euros), mientras que este año se llevaría 1.564.000 (1,32 millones). Por el hecho de participar y por cada triunfo en la fase de grupos, se pasa de 215.000 dólares (182.050) a 153.000 (129.550).