Así es Tsitsipas, el tenista que estuvo a punto de morir ahogado con el que Nadal se juega el pase a semifinales

Los precedentes muestran un 5-1 a favor del español. Uno de los triunfos de Rafa fue en la fase de grupos de la Copa Masters de 2019

Tsitsipas se enfrentará por séptima vez a Rafa NadalTOBY MELVILLEREUTERS

El nieto de una leyenda del deporte es el último obstáculo en el camino de otra leyenda del deporte. Tsitsipas se enfrenta a Rafa Nadal en la tercera jornada de la Copa Masters (hoy jueves, 21:00 en Movistar), y el vencedor se clasifica para semifinales. Así de fácil, así de difícil. Todos los aficionados del tenis saben ya quién es Tsitsipas, número seis del mundo y ganador de cinco títulos, entre ellos precisamente el que se está disputando en Londres. Lo logró el año pasado: campeón del torneo de maestros en el estreno. En 2018, con 20 años, empezó a llamar a la puerta y en 2019 entró definitivamente en la élite. Tras esos primeros triunfos, siempre se recordaban un par de historias del griego. Él mismo habló, en una entrevista a la web de la ATP, de una que pudo acabar en tragedia, cuando estaba disputando un torneo Future en Heracles: “Teníamos el día libre y nos fuimos al mar, pero las condiciones eran difíciles y no nos dimos cuenta. Sentí que poco a poco me ahogaba. Todo fue rápido. Es la única vez en mi vida que he sentido que en pocos segundos me moría”, explicó. “Mi padre se lanzó al agua, tiró de mí intentando acercarme a la playa y, después de 5 minutos luchando, encontramos una roca en el agua. Allí pudimos respirar”, añade. Ese incidente le marcó, cómo no. Por otro lado, se hablaba de la historia familiar del joven con pinta de aventurero (que también lo es) o de surfero. Su madre, Julija Apostoli ahora, Julija Salinikona antes, jugó la Copa Federación con la Unión Soviética en los años 80, era tenista. Pero es que su abuelo Sergei Salnikov fue oro en los Juegos de Melbourne 1956 con la URSS, en el equipo en el que el portero era Yashin. Su abuelo era un goleador, aunque nunca llegó a conocerlo. El padre, Apostolos, es entrenador de tenis (y sigue siendo el preparador principal de Tsitsipas), y por eso conoció a la madre. Cuando empezó a destacar, lo mandaron a Niza, a la academia de Patrick Mouratoglou.

Tsitsipas ahora ya es Tsitsipas, uno de los mejores jugadores del mundo. A sus 22 años ya sabe lo que es ganar al menos una vez a los tres miembros del “Big Three”. Con Federer ha podido en dos ocasiones, y en citas espectaculares como los octavos de final del Abierto de Australia 2019 y las semifinales de la Copa Masters 2019. A Djokovic le ha superado dos veces en los Masters 1.000 de Canadá (2018) y Shanghái (2019) y a Nadal lo venció en la tierra de Madrid. Es la única vez que ha podido con el zurdo. En pistas duras tiene tres derrotas, incluida la del año pasado en la fase de grupos de la Copa Masters, aunque se terminó clasificando el griego. Con sus 1,91 de altura, es un jugador de tenis fácil, con la virtud de golpear muy pronto a la pelota y quitar tiempo al rival. Tiene revés a una mano, ese que tanto suele castigar Nadal, sobre todo en tierra, y es muy agresivo, con tendencia a buscar la red para acabar los puntos, lo que vio hacer miles de veces a Pete Sampras, uno de sus ídolos de la infancia.

El rival de Nadal es aficionado a la fotografía y a los viajes. Muchos de ellos los muestra en las redes sociales, aunque en una entrevista en Eurosport después de la parte dura del confinamiento, dijo: “Deberían ponernos en cuarentena una vez al año porque es bueno para la naturaleza y el planeta en general”. Sueña con hacer una película. Pero antes, su sueño es vencer a Nadal.