La durísima respuesta de El Rubius a Iturriaga y Pablo Iglesias, “que me señala con el dedo”

Harto de las críticas por irse a Andorra a pagar menos impuestos, el youtuber se defiende: “No es una relación equilibrada entre ciudadano y estado”

El Rubius ha contestado a las críticas
El Rubius ha contestado a las críticas

El Rubius, el famoso youtuber que se ha marchado a Andorra y las críticas han sido feroces porque así se libra de pagar impuestas. Le han llegado de todos lados, pero por lo que escribe, la que más le ha dolido ha sido la de Iturriaga en la que le comparaba con Arantxa Sánchez Vicario, cuando vivía en Andorra y mostraba un enfado brutal. Eso, además, fue retuiteado por el vicepresidente Pablo Iglesias y el youtuber ha explotado en una larga carta:

“En un principio no iba a pronunciarme sobre este tema. Tenía pensado quedarme callado y seguir viviendo mi vida. Mucha gente cercana a mí también me ha recomendado permanecer en silencio y esperar a que se calme un poco la marea. Otros me han aconsejado dar una respuesta oficial, contratando a un asesor de comunicación y enviársela a los medios. Pero viendo al punto al que ha llegado todo esto, he decidido escribir y publicar esto por mi cuenta”, cuenta (...)

“En resumen”, continúa: “dije lo siguiente: “Muchos ya sabéis a donde voy. Casi todos mis amigos viven allí en la actualidad y en Madrid hay pocas cosas ya que me retengan”. Eso sí; si fuera solo por ganar más dinero, me hubiera mudado ahí hace muchos años”. Es cierto que en Madrid nunca me he sentido cómodo del todo. Os lo he contado varias veces: soy una persona que apenas sale de casa y que vive con las persianas bajadas todo el día, por miedo a que alguien me reconozca. Y no digo esto para intentar dar pena ni nada por el estilo, me he acostumbrado a vivir feliz en el aislamiento de mi habitación. Pero ya van cinco mudanzas en lo que llevo siendo “youtuber” y nunca puedo descansar tranquilo pensando que hay alguien ahí fuera esperándome u observándome. Hay cosas tan simples como bajar a comprar el pan o salir a dar un mero paseo que, lo creáis o no, me cuesta hacer si no es con la ayuda de alguien cercano a mi”

Cuenta que Hacienda le ha hecho un montón de inspecciones, que le ha hecho la vida muy difícil, que se han sentido tratado como un delincuente y que después, las críticas han sido injustificadas y no ajustadas a los hechos. “He visto a mucha gente deseando tener la oportunidad de declararme el Enemigo Público Número 1 de este país y de poder asociar, a toda costa, mi imagen a la de un criminal cualquiera”. Dice que ha pagado impuestos toda su vida y que no entiende las críticas.

“Pero una cosa es la crítica racional y otra el tratarme como a un criminal y decir todas las barbaridades que he tenido que escuchar por parte de muchísimos periodistas (de los que cabe esperar una mínima profesionalidad y rigor) que van a televisión a decir que yo “le robo” al pueblo español. Ese escritor que habla sobre “el retroceso de España” y luego me suelta un muy civilizado “puto niñato” o ese famoso ex jugador de baloncesto que suelta a gritos insultos como “cabrón” y “a cagar” respondiendo al entrevistador que a su vez afirma (otra difamación más) que yo he dicho que “España me roba”. Por no mencionar al Vicepresidente del Gobierno que me señala públicamente con el dedo retuiteando los insultos del mencionado ex deportista) y otro largo etcétera”, explica.

Aunque reconoce que le molesta pagar mucho: “Pagar impuestos es contribuir con tu aportación al progreso y la prosperidad del país donde resides. Pero esto ha de ser una relación equilibrada entre el Estado y el ciudadano. Y si esa premisa no se cumple, es completamente legítimo que el ciudadano, en el pleno uso de su libertad como ser humano tome las decisiones que considere apropiadas si están dentro de la legalidad y no reciba el trato que he recibido durante los últimos días.”

En definitiva, y con esto ya me voy a despedir y no volver a hablar de este asunto, el ser un país desarrollado y civilizado no se trata únicamente de ser más o menos rico y esto lo aprendí gracias a los años de infancia y adolescencia que viví en mi otro país, Noruega. De esta cultura también he mamado uno de los valores más importantes para mí: la honestidad y la transparencia (...). Mi decisión de mudarme, como todo en la vida, tiene multitud de matices y contrastes, no es una decisión plana, sino fruto de una larga reflexión y de algo irrenunciable, mi propia libertad si la ejerzo cumpliendo la legalidad vigente.

Y eso es todo, muy pronto nos vemos online. PD: Gracias a todos los medios y personas, que aunque minoritarios también los ha habido, que se han informado sobre este tema y lo han debatido de manera respetuosa y racional”, acaba su largo alegato.