Cuatro años después

Javier Mascherano recuerda el triunfo ante el Santos de Neymar. El azulgrana cree que, si ganan, el Barça será un «referente mundial».

Javier Mascherano está convencido de que ganar el Mundialito, en el que el Barcelona debuta mañana en semifinales frente al Guangzhou chino, sería coronarse como un «referente mundial» del fútbol. El jugador argentino pide revivir el éxito de 2011, cuando el equipo azulgrana superó al Santos en la final, en un título enturbiado por la grave lesión de David Villa en el partido anterior ante el Al Saad.

La situación ahora es distinta. El Barcelona, pese a que lleva tres encuentros sin ganar, es el gran favorito. Y Mascherano, experto y veterano, no elude la responsabilidad que tienen. «Llegamos con confianza y, sobre todo, con la ilusión de poder volver a conquistar una competición que a muchos de nosotros nos tocó vivir hace cuatro años, pero que para muchos es nueva. Es importante ir a competir por ser los mejores del mundo», apunta el argentino en una entrevista a los medios del club.

Mascherano cree que jugar este mundial de clubes es el premio por haber ganado la «Champions» con la dificultad que ello entraña. «Estos últimos años han sido mágicos porque se han ganado unas cuantas, pero hay una dificultad muy grande. Poder ganar ahora es coronar la temporada pasada de la mejor manera», incidió.

«Ojalá podamos ganarla. Mucha gente cree que para nosotros es una competición menor, pero no es así. Están equivocados. Para nosotros es una competición importante y trascendental, que nos marcará de cara al resto de la temporada», manifesto el argentino.

Recuerda Mascherano la final ante el Santos de hace cuatro años. «Fue un partido que nos salió perfecto contra un rival que a priori era muy duro, con buenos jugadores, con Neymar, pero que logramos minimizarlo al máximo. Tuvimos una gran noche y nos convertirnos en campeones», rememora el azulgrana.

Mascherano reconoce que el tridente Messi, Suárez y Neymar es de lo mejor que ha visto nunca y no sabe si se podrá repetir el hecho de que tres estrellas mundiales se lleven tan bien, se entiendan tanto y controlen sus egos de una forma que «no es fácil hacerlo». «Ellos marcan el rumbo del equipo . Si las estrellas conviven de una manera muy buena, el resto tenemos que seguir este camino», reconoce Javier.

«Decir si veremos algo mejor no se sabe. Lo más sorprendente para mí es como son de complementarios. Es difícil encontrar tres jugadores de este nivel que se complementen tan bien y que todos ellos te aporten algo diferente», afirma el argentino, convencido de que no será sencillo ser campeones.