El Atlético se examina ante el Borussia

Simeone recupera a Diego Costa y Savic, pero pierde a Giménez. Paco Alcácer, entre algodones. En juego, el primer puesto.

Simeone recupera a Diego Costa y Savic, pero pierde a Giménez. Paco Alcácer, entre algodones. En juego, el primer puesto.

Simeone no sabe lo que es ganar en Dortmund. Cuando el Atlético superó al Borussia (1-2) en el Westfalenstadion hace 22 años, el técnico rojiblanco, un fijo en las alineaciones de Radomir Antic, tuvo que quedarse en Madrid por culpa de las dichosas tarjetas. El Cholo presenció por televisión cómo Roberto Fresnedoso y Pantic acababan con la resistencia del conjunto alemán, a la postre ganador de la Champions unos meses después.

Ahora el reto y las circunstancias son parecidas. El escenario es el mismo, aunque el estadio haya cambiado de nombre por motivos de patrocinio, y el Atlético, como en aquella ocasión, se juega la primera plaza del grupo tras ganar al Mónaco y al Brujas. El recuerdo del Qarabag pesa en la mochila rojiblanca y cuanto antes se consiga la clasificación, antes se podrá pensar en gestas mayores, esa final en el Wanda de la que está «prohibido» hablar en el vestuario rojiblanco.

Como con el Atlético del presente curso es muy complicado hacer cábalas no se sabe lo que puede pasar ante un rival enrachado, líder de la Bundesliga, que juega muy bien, alternando el control del juego con la velocidad, y que ha encontrado en el valenciano Paco Alcácer a su goleador. El exazulgrana se ha convertido en uno de los referentes del Borussia, pero tiene muy complicado jugar debido a unas molestias. No parece que vaya a estar en el once incial, pero puede aparecer desde el banquillo como ya ha hecho en muchos encuentros.

El enrachado Alcácer forma parte de la máquina del suizo Lucien Favre, que ha logrado diseñar un equipo con criterio, fuerza y con jugadores de calidad. Desde el madridista Achraf, que sin la presión del Bernabéu se muestra como un lateral rápido y con proyección, hasta los consagrados Witsel, Delaney y Reus. Ellos son los que ponen la experiencia en el centro del campo para que el equipo se mueva como un acordeón. Y hay que destacar la presencia de los jóvenes Pulisic y Sancho. El norteamericano, 20 años, es una bala y el inglés, 18, también aporta velocidad y goles. El alemán Phillips, en principio, será el delantero centro.

El Borussia juega siempre mirando la portería rival y va a intentar poner un fuerte ritmo desde el primer minuto. ¿Cuál será la respuesta del Atlético? Ésa es la duda por mucho que el mensaje de Simeone sea de intensidad, de compromiso y de capacidad de trabajo. Todas esas virtudes no se les discuten a los rojiblancos, pero a lo largo de los partidos, por lo visto hasta ahora, el equipo puede pasar del blanco al negro con la misma celeridad que Bolt en los 100 metros. De tener la iniciativa a defenderse, de marcar un gol y atrincherarse delante de Oblak –Villarreal es el último ejemplo– sólo hay un paso. Hoy con Diego Costa el equipo debe ser agresivo, fuerte y no tener complejos ante un Borussia que en su campo es un torbellino.