Fútbol

El Barça presume de delantero y de portero en Mallorca (0-1)

El equipo de Xavi saca adelante un partido durísimo gracias a la calidad de Lewandowski y a una gran parada de Ter Stegen

Los jugadores del Barcelona celebran el gol de Lewandowski
Los jugadores del Barcelona celebran el gol de Lewandowski FOTO: Francisco Ubilla AP

En una mala primera parte del Barcelona, dos protagonistas, uno en cada área. En la del Mallorca, Lewandowski para finalizar una jugada que había empezado Ansu Fati, una de las sorpresas en el once de Xavi. El canterano, al que se le ve todavía sin confianza, lo hizo en esa ocasión de maravilla, pero la acción no estaba del todo mascada, había que avanzar y disparar, y el polaco hizo un quiebro para que el balón se le quedara en la derecha y disparó con toda la intención del mundo pegadísimo al poste. Tiene la portería en la cabeza, es como si conociera cada rincón y suele colocar la pelota siempre lejos del portero.

En el área propia, Ter Stegen tuvo la calma suficiente para aguantar plantado y detener el disparo de Jaume Costa, que llegó por sorpresa, estaba cerquísima y el gol era cantado, pero se lo negó el alemán.

En realidad, antes del descanso poco más pasó en las áreas, pero esas dos acciones explican que el marcador fuera de 0-1.

La mala primera parte del Barcelona, que tuvo continuación en la segunda, tiene como matiz que también fue forzada por un Mallorca muy serio, fenomenalmente plantado en el área y muy esforzado. Con una defensa de cinco y cuatro futbolistas por delante, era difícil encontrar la manera de entrar por ahí y en ataque se lo jugaba todo a los balones largos, a los espacios, que no terminaron en peligro, pero sí dejaron a los dos centrales del Barça con tarjeta amarilla muy pronto. Uno de ellos, por cierto, era Piqué, que va a tener protagonismo ahora que las lesiones se han cebado con la defensa. Tuvo un buen tono durante el partido, por mucho que le duela ese papel secundario que está teniendo este curso. También Christensen supo jugar bajo presión. Lo más raro que tuvo que hacer el entrenador azulgrana fue colocar a Balde, que es lateral izquierdo, en el lado derecho, porque de los jugadores que ocupan habitualmente ese lugar no queda uno sano.

Le faltaba al Barcelona desborde por las bandas, porque Dembélé y Ansu no recibían el balón en ventaja. Era un encuentro de mucho trabajo y síntoma de ello fueron los kilómetros que corrieron Kessié y Gavi, los dos interiores azulgrana. Tuvo una embestida el Mallorca al comienzo del segundo tiempo, pero Ter Stegen también despejó el tiro de Antonio Sánchez. Quizá le faltó algo de ambición al equipo local, pero como el tiempo pasaba y el marcador seguía ajustado, mantuvo su plan de seguir arropado y a ver si en una de las descargas de Muriqi lograban montar una buena contra.

El Barcelona se empachó de balón y decidió también no arriesgarlo demasiado, con pases horizontales. Ni con la entrada de Pedri y Raphinha encontró el Barça la profundidad. Sólo al final se lanzó un poco más adelante el Mallorca y Kang In Lee estuvo muy cerca del empate.

Mallorca: Rajkovic; Maffeo, Valjent, Raíllo, Copete, Jaume Costa; Ruiz de Galarreta, Baba, Sánchez; Kang-In Lee y Muriqi.

Barcelona: Ter Stegen; Balde, Piqué, Christensen, Jordi Alba; Busquets, Kessié, Gavi; Dembélé, Lewandowski y Ansu Fati