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La vida a casi 300 kilómetros por hora: “El miedo no existe en nuestro deporte”

El Mundial de Superbike llega este fin de semana a Barcelona y Ana Carrasco, Manuel González y Adrián Huertas hablan de lo que se encontrarán los aficionados y de cómo es vivir a todo gas

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La normalidad va llegando poco a poco a la vida y al deporte. Este fin de semana (17, 18 y 19 de setiembre) el Mundial de Superbike aterriza en el Circuit de Barcelona-Catalunya, con 15.000 localidades disponibles en la web www.catalunyaworldsbk.com. Los pilotos Ana Carrasco, Manuel González y Adrián Huertas visitaron LA RAZÓN para hablar de lo que se encontrarán los aficionados este fin de semana en una prueba que los seguidores viven cerca de los pilotos y de las motos; para contar cómo han vivido en su deporte la pandemia y las restricciones; y de mucho más. Los acompaña Berni Faus, de Gemocat, promotora de esta carrera que se disputará en la Ciudad Condal.

-¿Cuál es la diferencia entre el Mundial de Superbike y el de MotoGp? ¿Qué nos vamos a encontrar este fin de semana en Barcelona?

-Berni Faus (BF): La diferencia a nivel del motero que pueda visitarnos en el circuito es la cercanía a los pilotos, poder entrar en paddock, la opción de poder ver, tocar a los pilotos y las motos, obviamente con algunas medidas de distancia social en la situación actual. Junto con esto, un tema más técnico y es que las motos que compiten son motos de serie, con lo cual de cara al usuario son motos que las puedes comprar, y en MotoGP son prototipos, que no quiere decir que corran más o que corran menos.

-La competitividad, la pasión... Están aseguradas.

-Está asegurada. En España tenemos tres o cuatro carreras, hay muchísima competitividad, el fin de semana hay dos carreras, carrera sábado y domingo, que es también distinto respecto a MotoGP, así que una entrada de fin de semana te da para ver las dos carreras y los entrenos del viernes. Además, el Mundial está ahora al rojo vivo.

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-¿Qué os parece el circuito?

-Ana Carrasco (AC): Para mí es prácticamente la carrera de casa, el equipo es de allí, yo vivo a cinco minutos, entonces es la carrera a la que voy con más ilusión de hacer un buen resultados. Este año además es el primero en el que voy a correr en el Mundial de Superbike en Barcelona, y además va a haber un poco de público. Parece que empezamos a volver un poco a la normalidad, aunque queda, pero estamos en el camino, y el Mundial de Superbike ofrece mucho espectáculo, en nuestro caso, la categoría de 300 seguramente es la más apretada, somos 15 o 20 pilotos cada carrera con opciones de ganar.

-Manuel González (MG): Para mí el circuito está en el “top 3” de circuitos de todo el mundo. La primera vez que fui a correr ahí me lo esperaba bien, pero fue entrar con la moto y me impresionó. Es un circuito que me encanta, muy fluido y creo que para mi estilo de pilotaje va perfecto, así que espero este finde poder seguir mejorando y peleando por esas victorias, como la que conseguí en Francia. Y, sobre todo, delante de la afición española, porque mola ganar en casa. Es un circuito bonito para las luchas, porque se puede adelantar casi en cualquier curva.

-Adrián Huertas (AH): Yo siempre que he estado allí he tenido muy buenas sensaciones, un buen ritmo. Junto a este año, que están saliendo las cosas bien en general, podemos seguir mejorando para dar una victoria a los aficionados que estén por allí. Un buen resultado, espectáculo y que lo disfruten.

-Los tres se han referido a la afición. ¿Se nota el calor en plena competición?

-AC: El fin de semana se nota mucho que haya gente o no, aparte de la pista, porque al final cuando vas corriendo tampoco te fijas mucho, pero sí cuando termina la carrera, la vuelta antes de entrar al box, la gente en el paddock, que es lo que tiene Superbike, que el piloto está muy cerca del aficionado y es lo que le da la vidilla. Yo llevo ya muchos años y he podido vivir hasta que el podio esté en el paddock y pueda entrar todo el mundo, no sólo para los equipos. Ahora con tema covid es más difícil, pero estamos intentando volver a esa línea. Ver el paddock con poca gente se hace raro para todos.

-¿Cómo vivieron el momento duro de la pandemia, el confinamiento...?

-MG: Yo me harté de hacer bici en casa, estuve más tiempo en la bici que en el sillón. Estaba todos los días entrenando y era lo único que podía hacer. Salir no podías, y el primer día que salí a coger la moto fue extraño, casi que nunca había estado tanto tiempo sin cogerla. Fue volver a esas sensaciones de hacer lo que más me gusta. Que ahora se haya trabajado tanto para que haya el máximo de carreras posible y que haya gente, me agrada muchísimo porque es lo que me gusta hacer. Terminar y mirar a la grada y saludar a la gente es una sensación muy bonita. Y con la gente en el paddock disfrutas más tu deporte.

-¿Cómo es el entrenamiento más allá de la moto?

-AH: En mi caso tengo un equipo de personas que me ayuda, tengo un preparador físico que comparto con Manu, luego también mentalmente con nuestro psicólogo. No mucha gente lo tiene en cuenta, pero la preparación es dura, y hay que nombrar a toda esta gente que nos ayuda, porque se lo merece.

-MG: En cualquier deporte si quieres ser el mejor tienes que estar al máximo física y mentalmente, y la gente que no lo ve mucho a lo mejor piensa que te sientas en una moto y ya está. Pero no, vas 30 o 40 minutos, lo que dura la carrera, al máximo, y mentalmente es difícil de manejar. Tienes que estar entrenando todos los días, la mente, un psicólogo para organizarme mentalmente e ir a las carreras sabiendo lo que tengo que hacer sin dudas y gestionar cada momento; y el físico con cardio, correr... Es un paquete y tengo que estar en armonía.

-Además, hay que tener sintonía con la moto. ¿Cuesta “entender” una moto?

-MG: Cada moto cambia muchísimo, ninguna es igual, incluso en la misma categoría hay cambios. Yo el año pasado corría con Kawasaki y este año corro con Yamaha y cada moto necesita un estilo de pilotaje distinto, si cambias de categoría ya es otro mundo, corres más, frenas más o menos...También es parte de la vida del piloto saber adaptarte lo más rápido posible a esos cambios, a esas motos, y conseguir llegar al máximo que dé esa moto y conseguir tus objetivos.

-Ana, ¿cómo lleva la lesión? [el año pasado se fracturó varias vértebras en una caída

-AC: De la lesión estoy bien, bastante bien. No al cien por cien, pero durante el año me he ido recuperando poco a poco, he ido cogiendo ritmo... Tengo mis cosillas, pero noto que voy avanzando. Al final este año era eso: volver a sentirme competitiva e intentar recuperar el nivel del año pasado, y creo que estamos en el camino. De momento estoy contenta de cómo va la recuperación, porque ya sabía que el periodo era año o año y medio y es lo que estamos cumpliendo.

-¿Se siente miedo encima de la moto?

-AH: Al final yo creo que si tienes miedo no tienes que competir, tienes que quedarte en casa, porque no te van a salir bien las cosas y es más fácil que tengas otra caída si vas pensando en otras cosas. En la moto, cuanto menos pienses, mejor, tienes que fluir.

-MG: No puede haber miedo de ninguna forma, porque en cuanto piensas que pueda ocurrir sólo tu cuerpo ya se frena y no consigues hacer lo que quieres de dar el máximo y conseguir lo que quieres. Sólo hay que fijarse en Márquez, que ha tenido una caída fortísima y ha vuelto con más ganas que nunca. Es parte del deporte, es un deporte de riesgo y las caídas están ahí, las lesiones son normales y hay que adaptarse como puedas y volver aún más fuerte, así que el miedo no existe en nuestro deporte.

-AC: Cualquier piloto que se dedique a esto o que se quiera dedicar a esto, contamos con la base de que no puedes tener miedo. Para cualquier persona, pensar en ir en una moto a 200 y con 40 kilómetros, desde fuera puede dar miedo, pero nosotros hemos crecido haciendo esto, es nuestra vida, nuestro día a día, y yo creo que cuando dominas tanto algo es difícil tenerle miedo a eso. Hay caídas, lesiones, pero lo asumimos. En el día a día no te paras a pensar si tienes miedo o no.

-¿Qué velocidades alcanzan?

-AC: En la categoría de 300, 215 o 220.

-MG: Yo en 600, 280 kilómetros por hora, o 290.

-¿Cómo se ve el mundo a esa velocidad?

-MG: Bueno, como hay bastante espacio al final tampoco es algo tan tan grande como si fueses por la carretera. La primera vez que lo coges dices, “hostia...”, te da la impresión, pero al final es acostumbrarte a esa sensación, al final tienes que frenar igualmente y no es nada más allá. Sólo es acostumbrarte, para nosotros creo que es bastante fácil.

-¿Un piloto debe ser frío o temerario?

-AH: Al final en este deporte tienes que tener momentos y momentos. Saber cuándo tienes que tener ese punto de frialdad y cuándo tienes que atacar. Creo que “temerario” no es la palabra porque al final ninguno quiere el mal para otro, simplemente buscamos ganar, pero sí es verdad que en algún momento tienes que arriesgar un poquito de más, o en otros momentos guardarte un poquito.

-Ana y Manuel son campeones del mundo: ¿Cómo lo vivieron? Y Adrián va líder este año...

-AH: Yo espero poder contar la historia el año que viene...Por mi parte, centrarme en seguir ganando carreras, que al final esos puntos me darán el campeonato si me lo tienen que dar, y si no otro año será. Yo tengo que centrarme.

-AC: Para mí ganar el Mundial fue un antes y un después en mi carrera. Yo venía del Mundial de Moto3, de compEtir cuatro años en Moto3 y en 300 y venía de años difíciles deportivamente hablando en el sentido de no tener una moto que me permitiera luchar por ganar carreras. Las motos molan mucho cuando te va bien, vas delante, ganas carreras... Eso es lo que nos hace seguir. Por eso para mí fue un poco un cambio, porque venía de muchas cosas que no me dejaban explotar como piloto, y tener la oportunidad de ese año estar en un equipo competitivo... Ser campeón del mundo, aparte de cumplir el sueño de tu vida, para mí fue quitarme una mochila y pensar que ahora la cosa cambia, que ya he demostrado que puedo ganar teniendo el material que necesito, y a partir de ahí se me abrieron muchas puertas que me han permitido seguir compitiendo a un buen nivel.

MG: Yo en el momento en el que lo gané no fue algo tan, tan grande porque desde mitad de campeonato tenía una ventaja bastante amplia y sólo fui gestionándolo, tenía en la cabeza que lo podía conseguir. Fue más alegría la primera victoria que conseguí en la primera carrera que la carrera de ganar el campeonato. Es verdad que la semana después con el equipo y con mi familia fue increíble, una sensación que espero repetir pronto.