Por qué el desplome del euríbor está disparando las hipotecas fijas

Ante el derrumbe de la rentabilidad de los préstamos a tipo variable, la banca, para asegurarse los beneficios, ha mejorado la oferta de los fijos, que están en máximos históricos

Oficina de Kutxabank con publicidad hipotecarialuis díaz (nombre del dueño)La Razón

En apenas un par de años, el porcentaje de nuevas hipotecas firmadas a tipo fijo ha crecido en diez puntos porcentuales. En 2017, los préstamos para la compra de vivienda se repartían entre el 34,9% a tipo fijo y el 65,1% a tipo variables. Ahora, la proporción de las hipotecas a tipo fijo supera ampliamente el 40%. Según datos del Colegio de Registradores, en el tercer trimestre del año alcanzaron el 42,76%, máximo histórico. La escalada de los productos a tipo fijo está coincidiendo en el tiempo con el desplome histórico del euríbor, que cerró el mes de octubre en el -0,304%, según los datos del Banco de España. Con el índice al que la banca se presta el dinero en cerca de sus mínimos, lo lógico es que las hipotecas a tipo variable se hubiesen disparado. Pero es, precisamente, y aunque parezca paradójico, esta espiral negativa del euríbor la que está propulsando los préstamos para vivienda a tipo fijo.

Interés cero

El hundimiento del euríbor por la rebaja de los tipos de interés ha provocado que algunas hipotecas firmadas antes de la crisis arrojen ya un diferencial de interés 0. Es decir, los bancos que los concedieron ya no ganan ni un euro con estos préstamos porque el tipo negativo del euríbor se come el interés al que fue concedido. La situación encendió tiempo atrás las alarmas de las entidades financieras por el evidente perjuicio que ocasiona esta coyuntura a su cuenta de beneficios. Para contrarrestar este declive, las entidades se han lanzado de forma decidida a ofrecer productos a tipo fijo muy competitivos. El objetivo no es otro que incrementar la cuota de mercado de estas hipotecas todo lo posible para asegurarse los márgenes que ahora les resta el euríbor. La ventaja para el hipotecado es que, a cambio de pagar algo más, se asegura de que el coste de su préstamo no cambiará aunque el euríbor recupere la senda alcista.

Simone Colombelli, responsable de hipotecas de iAhorro, asegura que a la seguridad que aportan las hipotecas fijas se han sumado ahora unos precios atractivos por mor del viraje estratégico de la banca y la guerra de precios desatado desde 2016. "En la actualidad, la media del tipo fijo está en un 3%. Hace apenas tres años estaba en el 3,5% y hace cuatro en el 4%”, comenta Colombelli. La web especializada Helpmycash asegura que “hoy se pueden encontrar hipotecas a tipo fijo por debajo del 2,5% para plazos largos de hasta 30 años y por debajo del 2 si rebajamos el periodo de devolución a 10, 15 o 20 años”. La bonanza de este tipo de productos se puede prolongar todavía unos cuantos años a la vista de que el euríbor parece abocado a nuevos descensos durante una larga temporada. Tras las dudas que está dejando la economía mundial en los últimos meses, las expectativas de ver una pronta subida de tipos por parte del BCE o un euríbor en positivo se han alejado. En un reciente informe publicado por el Departamento de Análisis de Bankinter, se asegura que al menos hasta 2021 el euríbor continuará en negativo.

Las hipotecas fijas son más populares en clientes con altos ingresos

Los Registradores consideran que, “en el medio plazo, resulta previsible una cierta convergencia en peso de contratación a tipo de interés fijo y tipo de interés variable, entendiendo como tal alcanzar niveles próximos al 50% en cada caso”. Pese al innegable atractivo que están ganando las hipotecas fijas, no son adecuadas para todos los perfiles de potenciales hipotecados. Helpmycash asegura que son populares “entre los consumidores que tienen buenos ingresos y están dispuestos a pagar más a cambio de saber que su hipoteca fija no se encarecerá. Por lo tanto, podríamos decir que las hipotecas fijas están especialmente diseñadas para un perfil de cliente más solvente que la media y que valora especialmente la estabilidad”.

Además, añade la web, como las hipotecas fijas suelen tener un plazo inferior, “sus cuotas mensuales son todavía más caras. Por ello, estos productos son más adecuados para aquellos que cuentan con un mayor nivel adquisitivo. Eso sí, cada vez hay más hipotecas fijas con plazos equiparables a los de las variables (30 años, por ejemplo), aunque en estos casos se aplica un mayor interés”. Entre las desventajas de estos productos, además de que son más caras y tienen menor plazo de amortización, están también que la banca presta menos capital, que tienen una mayor comisión de apertura y que su amortización anticipada es más cara. Las entidades financieras también corren ciertos riesgos con estos productos. Según ha alertado hace unos días el Banco Central Europeo (BCE), su proliferación a precios bajos puede tener también efectos adversos sobre la rentabilidad que quieren proteger.