Renfe quiere hacer las Américas

La compañía aspira a operar los Cercanías de Los Ángeles y la línea de alta velocidad de Texas

Valencia.- La caída de un árbol en la vía provoca retrasos en la línea C2 València-Xàtiva
Tren de Cercanías en Valencia RENFE

Cuando más apretaba la crisis, las compañías españolas encontraron en el sector exterior una tabla de salvación a la que aferrarse para mantenerse a flote. Para Renfe, en su condición de compañía pública, los vaivenes de la economía mundial no supusieron una amenaza para su existencia, más allá de los recortes presupuestarios que padeció. La liberalización de la alta velocidad prevista para diciembre del año próximo tampoco es un riesgo para su supervivencia, pero sí ha obligado a la operadora ferroviaria pública a buscar alternativas para contrarrestar los ingresos que pueda perder y no ver mermadas sus cuentas en una división que no recibe ayudas públicas. Uno de los caminos elegidos para buscar más ingresos es la internacionalización. Y uno de sus mercados estratégicos será EE UU, para el que ha constituido una filial, Renfe of America. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha informado hoy de que la empresa compite por hacerse con la gestión y explotación del transporte ferroviario de Cercanías de la ciudad de Los Ángeles. Aunque no son los únicos servicios de este tipo en los que está interesado. Ábalos también ha desvelado en un encuentro con empresarios españoles y americanos que Renfe también está atenta a los concursos de Cercanías abiertos en las ciudades de San Francisco y Boston.

Renfe ya está presente en Estados Unidos después de que fuese seleccionada como "socio estratégico" del proyecto de construcción del AVE entre Dallas y Houston, en Texas. Su cometido en tal condición es asesorar a los promotores de esta infraestructura para ponerla en marcha. Pero los planes de la compañía que preside Isaías Táboas van más allá. Según ha anunciado también hoy, Renfe aspira también a explotar la línea. Sería el segundo proyecto internacional de alta velocidad que gestiona tras el del AVE entre Medina y La Meca y después de sus fracasos en las líneas de alta velocidad británica y de California.

La alta velocidad, en la que la compañía tiene acreditada una experiencia de 27 años, es una de las grandes apuestas exteriores de Renfe. La operadora está inmersa en el proceso de liberalización del AVE en Francia. Su objetivo es explotar una primera línea en el sur del país para después, si el negocio se desarrolla de manera satisfactoria, ampliar su operación a otras líneas. Se trata, según explican desde la compañía, de un reto importante porque supone enfrentarse en su casa a uno de los colosos europeos del sector, su homóloga pública en el país vecino, SNCF. La firma francesa es, precisamente, una de las compañías que han solicitado a Adif capacidad para operar en España cuando el AVE se liberalice en 2020.

Renfe aspira a que su negocio exterior le aporte un 10% de sus ingresos en un plazo de diez años, según consta en su plan estratégico. La digitalización es otra de las patas por las que quiere apostar la compañía para mejorar su eficiencia. Ayer, por ejemplo, anunció que a través de la nueva app que lanzará el año próximo se pondrán contratar también los servicios de Cabify. La aplicación de la compañía ferroviaria pública también planteará la opción de solicitar un taxi, de comprar billetes de metro y autobús de Barcelona y Madrid, y de reservar un patinete o un aparcamiento.