Macroeconomía

La menor carga de la deuda de las CCAA alivia al Tesoro

España rebaja sus emisiones brutas de deuda por debajo de los 200.000 millones por primera vez desde 2011

El secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San Basilio
El secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San BasilioFERNANDO VILLAREFE

Las condiciones idílicas para que las regiones vuelvan a pescar financiación en los mercados al margen de los mecanismos previstos por el Tesoro ha logrado rebajar a los 193.000 millones de euros las emisiones brutas de deuda, su menor nivel desde 2011. Una situación a la que no podrá acogerse Andalucía, que deberá volver al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) “al no cumplir los criterios de prudencia”, según ha explicado hoy el secretario de Estado del Tesoro, Carlos San Basilio. El responsable del Tesoro ha destacado como un factor muy importante por su impacto el descenso de las emisiones de las CC AA, de apenas 3.300 millones, y la refinanciación de parte de su deuda con el Tesoro. En este sentido, las regiones han preamortizado préstamos por valor de 5.000 millones, un dinero que alivia la caja del organismo que gestiona la deuda del conjunto del Estado.

Gracias a esto y al menor coste de la financiación, se ha producido una reducción de la emisión sobre las previsiones originales –35.000 millones de emisiones netas– y se ha logrado cerrar por debajo de los 20.000 millones netos de deuda nueva emitida, colocándose las emisiones brutas por debajo de los 200.000 millones la primera vez por debajo de 2011.

San Basilio ha calificado de “histórica” la situación en la que se encuentra la deuda española, con unos costes de financiación de emisión medios situados en el 0,23% –cuando en 2017 y 2018 estaban en el 0,6%, un nivel ya de por sí bajo– mientras que el coste promedio de la deuda emitida total se ha situado en el 2,19%. Además, la vida media ha aumentado, por encima 7,5 años, un rango como el de Francia o Alemania.

Respecto a los tenedores de la deuda española, ha habido una ligera pérdida de peso de las entidades de crédito residentes, que se sitúan al nivel de las aseguradoras, y una ganancia de inversores asiáticos.