El apoyo al sector hostelero, clave para la reactivación de la economía tras la COVID-19

El confinamiento por la pandemia de la COVID-19 nos ha obligado a permanecer en casa. Asimismo, la actividad empresarial se ha visto mermada por el cierre obligatorio de comercios y establecimientos, con especial impacto en el sector hostelero, un ámbito productivo cuyo papel será esencial en la desescalada y la recuperación de la economía

La actividad empresarial se ha visto mermada por el cierre obligatorio de la hostelería, entre otrosLa Razón

Una de las mayores añoranzas de este encierro, prolongado durante cerca de 80 días, ha sido sin duda volver a vivir ese momento de reunión alrededor de una mesa. Compartir una cerveza, un refresco o una de nuestras tapas favoritas.

Si bien es un logro sin precedentes para la situación que vivíamos dos meses atrás, dista mucho de lo que conocíamos hasta el momento. Las devastadoras consecuencias que ha generado el coronavirus en la ciudadanía obligan a mantener la distancia social por seguridad y a limitar el aforo máximo de los establecimientos.

A esta “nueva realidad” hay que sumar los más de 60 días de inactividad para buena parte de comercios, restaurantes y el resto de establecimientos que contaban con servicios de cara al público. Han permanecido casi dos meses cerrados, con lo que hay empresas y empleados afectados por un cierre temporal por inactividad y falta de rentabilidad. Por suerte, en el proceso de desescalada irán divisando un panorama económico mucho más optimista a medida que la amenaza del coronavirus se vaya disipando.

Esta apertura parcial de los establecimientos coincide justo en los meses de más calor. Algo que se traduce en que estamos, junto con la festividad navideña, en el momento del año en el que el turismo registra un mayor incremento; aunque, eso sí, de forma progresiva. Por este motivo, y teniendo en cuenta la contribución del turismo a la economía española, la connivencia entre la progresiva apertura de estos locales y la llegada de turistas podría ayudar a reactivar considerablemente la actividad en los establecimientos, bares y restaurantes.

Sin embargo, y pese al levantamiento de ciertas restricciones en estas primeras fases de desescalada, la incertidumbre sobre los resultados que se obtendrán en el sector Horeca (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías) y de hostelería en general, sigue siendo muy elevada. De ahí, la necesidad de establecer una hoja de ruta con herramientas que puedan garantizar la rentabilidad del negocio. Y a su vez, aprovechar la llegada de turistas y ofrecer el mejor servicio posible a los visitantes.

Mejorar la capacidad de acción y reacción

Hablar de negocios rentables, con capacidad de acción y saneados, es, en realidad, como hablar de cocina: para dar con la receta que buscamos, es preciso elegir bien cuáles serán los ingredientes que nos ayuden a obtener el resultado que pretendemos alcanzar.

Así, la inquietud por no poder prever cómo se desarrollarán los acontecimientos en un futuro a corto plazo se traduce en que habrá muchos negocios que abrirán con menos capacidad productiva que antes y otros que aún eviten la apertura por motivos de rentabilidad y liquidez.

En esta línea, Banco Santander vuelve a mostrar su compromiso con el bienestar de las personas, el crecimiento social y la mejora de la economía a pequeña y gran escala con la iniciativa Santander & Horeca: hostelería y restauración. Se trata de un conjunto de medidas y soluciones financieras destinadas al sector de la hostelería y la restauración.

Por un lado, los empresarios del sector Horeca podrán acceder a diferentes tipos de financiación a corto y largo plazo, en función de sus necesidades. Así, es posible elegir entre un préstamo para el pago de impuestos, tasas y demás tributos obligatorios para desarrollar la actividad económica. Si se diera el caso, también se podría solicitar una línea de crédito a corto plazo que genere una mayor liquidez en el negocio, logrando una mayor solvencia. Además, es posible contratar un préstamo BEI Eficiencia Energética, una línea de financiación con tipos de interés preferentes, orientada a respaldar proyectos que mejoren la eficiencia energética de las empresas de nuestro país.

Por otro lado, también es posible beneficiarse de un leasing para la adquisición de maquinaria, muebles o instalaciones que sean necesarios para arrancar o continuar con la actividad. Con respecto a los servicios de renting, se puede elegir entre “un alquiler” para equipamiento del negocio (cocina o refrigeración, por ejemplo) o un renting de coches Bansacar, facilitando en gran medida la adquisición de un coche de empresa sin apenas burocracia.

Finalmente, mediante el acceso a Santander & Horeca: hostelería y restauración, los clientes dispondrán de una Cuenta 1l2l3 Profesional y sus tarjetas asociadas para todas las gestiones diarias. Esto también incluye el uso de TPV Santander, una herramienta fundamental para el éxito de cualquier negocio que se adapta perfectamente a las necesidades de la empresa.

De tú a tú: gestión personalizada y al instante

No todos los negocios contemplan los mismos horarios ni los mismos días para poder realizar operaciones bancarias, ni tampoco tienen las mismas necesidades en el mismo momento. Mejorar la flexibilidad de las distintas soluciones financieras y reducir el tiempo de gestión de los distintos trámites bancarios han sido dos factores clave para construir la Digilosofía de Banco Santander.

En este sentido, la entidad financiera aboga por el trato directo y cercano apoyado en los canales digitales de comunicación. A través de cualquiera de ellos es posible contactar con un gestor digital que esté especializado en el segmento de negocios al que pertenece cada empresa, según la naturaleza de su actividad. Además, los instrumentos que Banco Santander pone a disposición de los usuarios, como Santander ID, las videollamadas o el buzón de contratos, permiten una gestión integral y eficaz de cada caso.

Uno de los productos estrellas para asegurarse del cobro de facturas es el servicio de confirming, la solución en los pagos que permite ofrecer anticipos a los distintos proveedores, en este caso, de los diferentes establecimientos hosteleros, mientras estos se aseguran contar con una buena posición para negociar y conseguir las mejores condiciones de compra.