La Seguridad Social aprueba el Ingreso Mínimo por una vía y lo deniega por otra

Envía SMS de validación y, con apenas unos días de diferencia, remite cartas para rechazar la concesión del Ingreso Mínimo Vital. Una solicitante se encontró con documentos de otros demandantes en su expediente mientras algunos de los suyos fueron eliminados

Solicitar el Ingreso Mínimo Vital (IMV) es como deshojar una margarita: dependiendo de la ocasión, la respuesta puede ser un «sí» o un «no». Esto es lo que le ha ocurrido a Ana y Beatriz, aunque con un desenlace diferente. Ambas recibieron, con apenas unos días de diferencia, un SMS de la Seguridad Social confirmándoles que su prestación correspondiente al Ingreso Mínimo Vital se había «resuelto a su favor», y una posterior carta de denegación.

El 24 de agosto, Ana recibió este SMS y tres días después, el 27 de agosto, llegó a su domicilio la carta certificada de denegación por superar el límite de ingresos. No obstante, esta carta estaba fechada el día 20 de ese mismo mes, antes que el SMS. El día que recibió la notificación en papel, Ana decidió llamar a la Seguridad Social para resolver sus dudas y la aclaración fue escasa: «Nos dijeron que si superábamos 8.000 euros no nos la daban, pero nuestra declaración de la renta apenas es de 7.000 euros». De nuevo volvieron a comprobar la solicitud, la cual había sido presentada por un gestor, y vieron que en «la página web de la Seguridad Social había otra notificación de ese mismo día, el 28 de agosto». Su expediente se había resuelto a favor por una cuantía de 152,52 euros, aunque la notificación en papel cambiaba de nuevo de fecha al 26 de agosto.

«Mi marido lleva cinco años de autónomo. El año pasado ya nos iba mal, pero con el Covid-19 ha perdido dinero durante muchos meses y ha tenido que cerrar», explica Ana. Por el momento, esta pareja con un bebé de unos meses subsiste con la ayuda de sus padres. Precisamente, debido a su precaria situación les extraña que frente a los 738,60 euros que supuestamente les corresponden, la cantidad final del IMV sea muy inferior. Ante esta duda la Seguridad Social también les ha dado dos versiones distintas. Por un lado, el IMV complementa sus ingresos mensuales tomando de referencia los de 2019. Es decir, su media mensual de ingresos el año pasado fue de unos 580 euros y esos 152,52 euros los complementan hasta llegar a la prestación que les corresponde. Sin embargo, en otra llamada a la Seguridad Social un funcionario les aseguró que debía ser un error y se tenían que haber tomado de referencia los ingresos de 2020.

El caso de Beatriz reproduce las mismas fases que el de Ana, primero el mensaje de aprobación para recibir más tarde la carta de denegación, aunque en su caso la resolución negativa parece ser definitiva. ¿El motivo? Su unidad de convivencia no está constituida durante al menos el año anterior a la presentación de la solicitud. «Llevo 13 años viviendo en la misma casa. En noviembre me separé y mi exmarido se dio de baja en el padrón», explica.

No obstante, la propia Seguridad Social especifica que «no será necesario que la unidad de convivencia esté constituida con un año de antelación» para personas con hijos que hayan iniciado los trámites de separación o divorcio. Con la intención de aclarar sus dudas, Beatriz presentó una reclamación online que aún sigue sin respuesta y acudió presencialmente a una oficina de la Seguridad Social (con cita previa) donde se negaron a atenderla: «Me dijeron que todo lo del Ingreso Mínimo Vital había que hacerlo por internet, que ellos allí no hacían nada». «El funcionario me dijo de malos modos que para qué me molestaba en reclamar si estaba denegada, que la pidiera el año que viene a ver si tenía suerte», añade Beatriz.

Al entrar en la web para comprobar el estado definitivo, la nomenclatura utilizada también genera confusión. Tanto si la resolución es positiva como negativa, el estado genérico que aparece es «notificación por aceptación». Tras recibir un SMS confirmándole la aprobación de su solicitud y ver este estado, la sorpresa de Beatriz fue aún mayor al abrir la resolución definitiva y descubrir la denegación.

El desconcierto generado por estos mensajes no solo ha afectado a Ana y Beatriz. En el grupo de Facebook «Me han denegado el Ingreso Mínimo Vital», al frente del cual se encuentra Joaquín García, presidente de la Asociación Víctimas del Paro, hay varios casos similares que afirman haber recibido un SMS de aprobación y más tarde la carta de denegación. Fuentes de la Seguridad Social consultadas por LA RAZÓN entienden que han sido casos puntuales: «Los mensajes los manda a la vez una aplicación (SMS o notificación para web), por eso nos parece un caso muy extraño y se está revisando», haciendo referencia a los documentos de Ana.

El problema toma una mayor dimensión cuando flaquea incluso la protección de datos. «Me han borrado documentos y me han subido otros que no son míos», cuenta Beatriz. Al revisar sus documentos vía online lo primero que observó es que las fechas de subida estaban totalmente cambiadas. «Yo subí todos los archivos el 15 de junio», explica. Sin embargo, algunos aparecían fechados el 31 de julio y otros el ocho de marzo, cuando aún ni siquiera estaba aprobada la prestación. Este detalle perdió importancia cuando al entrar en algunos de los documentos aparecían nombres y datos personales que no eran los suyos. «Escribí a la Seguridad Social, me llamaron y los borraron», añade Beatriz, a la que también le han corregido las fechas de subida.

Las equivocaciones no se quedan aquí. Otros solicitantes como Juan han recibido un no por respuesta por haber pasado 90 días fuera de España durante el último año. Este solicitante del IMV ha estado yendo durante 14 años a Francia como jornalero. No obstante, la última vez que viajó al extranjero para trabajar fue en 2018, durante un periodo de 17 días, a la vez que recibía la renta agraria. «Lo notifiqué al SEPE, me cortaron la renta agraria y luego me la devolvieron. En 2019 ya no fui», explica Juan. Efectivamente, este es el procedimiento habitual y si el viaje no se comunica al SEPE la ayuda se extingue. Aunque Juan actuó según el protocolo, ni el viaje se produjo en 2019 ni duró 90 días.Un caso aún más descabellado es el de una madre que recibió la carta de denegación porque su hijo no estaba apuntado al paro, siendo este menor de edad.

Las complicaciones y mejoras del IMV

Joaquín García, presidente de la Asociación Víctimas del Paro, denuncia la confusión que genera el envío de estas cartas y SMS contradictorios, así como la información que se da en los teléfonos de atención, por ejemplo, en cuanto al cobro de la prestación: «Unos dicen que los que recibieron el mensaje de aprobación antes del 21 de agosto cobrarían del 1 al 4 de septiembre y otros funcionarios dicen que las solicitudes aprobadas después del 10 de agosto no se cobrarán hasta octubre». García también se queja de la ambigüedad de las resoluciones: «Hay casos en los que pone que se deniega por ‘no cumplir los requisitos’, sin especificar cuál de ellos, ni poner un contacto para presentar un recurso». «No buscan ayudar al solicitante, buscan darle complicaciones», añade.

La Seguridad Social recibió los reproches del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, por la lentitud en la gestión del IMV: «Tenemos la obligación de que, si hemos aprobado un derecho que tiene carácter retroactivo, no se pueden poner excusas, tenemos que correr». A lo que ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, respondió diciendo que la vía rápida de la declaración responsable habría provocado pedir «el reintegro» a muchos solicitantes. En este sentido, defendió que se deben seguir los procedimiento administrativos existentes y anunció simplificaciones y «mejoras» en la tramitación del IMV que provocarán un «acelerón muy fuerte en la segunda parte de septiembre» por el que 150.000 hogares –unas 450.000 personas– podrán cobrar la prestación. Por ejemplo, una de ellas será la incorporación de 1.050 interinos que ayuden a gestionar la avalancha de solicitudes que siguen en espera.

Escrivá también anunció que el IMV se podrá pedir hasta final de año y cobrarse con efecto retroactivo (desde el 1 de junio). Una medida que según Joaquín García podría favorecer la picaresca y despilfarro. Por ello, aboga por la propuesta de UGT: conceder la prestación con efecto retroactivo a aquellos solicitantes que lo empezaron a tramitar antes del 15 de septiembre, aunque tengan una cita en la Seguridad Social posterior a esa fecha. La Asociación ha señalado estos errores al Gobierno en reiteradas ocasiones y ha enviado al Ejecutivo un Plan Estatal de Empleo y Actividad para reactivar la economía.