No hay tanto dinero

Definitivamente estamos medio arruinados. No hay dinero para seguir pagando ERTEs y ya se echan cuentas sobre cómo remodelar las pensiones. El confinamiento por la COVID nos ha dejado en ascuas, casi sin ingresos y con una estructura de Estado que lo devora todo. Con menos entradas y más costes, parece obvio que habría que recortar. Pero nadie recorta. Nadie en las Administraciones públicas, se entiende, pues la gente corriente ya se ha tenido que ajustar el cinturón. Pero no las Administraciones. Parece como si el maná europeo lo fuese a arreglar todo. El problema es que ese dinero no llegará hasta mitad del 2021, y el Estado sigue funcionando y gastando.

Los 140.000 millones de Europa llegarán y servirán para tapar agujeros, pero no son una solución estructural. Recortar el Estado es en realidad la única solución, que ningún gobernante ha querido ver hasta hoy. Ni González ni Aznar ni Zapatero ni Rajoy. Y mucho menos Sánchez, que solo piensa en aumentar el sector público. El problema es que mientras tengamos esa estructura mastodóntica, no arreglaremos los problemas.

Puede parecer populista, pero se impone reducir las administraciones, el número de diputados nacionales, autonómicos y locales, eliminar el Senado, bajar la cifra de asesores, altos cargos y funcionarios incluso en embajadas, consulados y empresas estatales, autonómicas y locales. Toda esa estructura inmensa que no hay forma de financiar. En su lugar, Iglesias pide más funcionarios y sociedades y hasta una banca pública. Hacia la ruina total, como ocurre de hecho en los países comunistas.