El frenazo en el sector del hormigón anticipa el desplome de la construcción

La patronal ANEFHOP prevé un «gran parón» una vez concluyan las obras en marcha. La incertidumbre de los promotores y la falta de inversión pública, los motivos

Al desplome histórico del sector servicios le puede seguir el de la construcción. Así lo advierte la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP). La patronal del hormigón, uno de los indicadores que dan una idea de la evolución de la construcción y, por ende, de la economía, lanza un mensaje claro y poco alentador si no se articulan medidas de calado: la previsión de los empresarios es que el año acabe con una bajada de la producción superior al 20% en relación a 2019 . «No esperamos una recuperación, sino todo lo contrario». Tras la paralización en el primer semestre del año como consecuencia del coronavirus, el sector no prevé, ni mucho menos, una remontada en el último trimestre. «Las empresas promotoras están expectantes. Necesitan certezas y que se despejen dudas antes de embarcarse en nuevos proyectos. Si esta situación no se revierte, no se iniciará obra nueva, por lo que, en cuanto acabe la que se está ejecutando, no habrá a quién suministrar, lo que supondrá un parón importante y la imposibilidad de que parte del empleo destruido por los servicios, especialmente por el turismo, sea reabsorbido por otros sectores como la construcción», asegura Carlos Peraita, presidente de ANEFHOP.

A esta incertidumbre por parte de los promotores se une también la cada vez menor inversión pública. En este sentido, Peraita recuerda que el papel de la construcción en la generación de renta es muy importante, mensaje que, desde la asociación, han hecho llegar a los diferentes grupos políticos. «Ya hace años que venimos denunciando la falta de inversión pública, que nos hace estar a la cola de los países europeos en cumplimiento de objetivos de convergencia de criterios de sostenibilidad. Estamos muy por detrás de otros países en materias como eficiencia energética o aprovechamiento del agua. Además, nuestras infraestructuras necesitan mantenimiento y renovación y lo estamos descuidando», destaca.

Estas inversiones en construcción son también una importante fuente de ingresos tributarios. «Tienen un retorno muy importante al Estado vía impuestos, por lo que un plan de inversiones por parte del Gobierno ayudaría a levantar la economía, así como a generar la confianza necesaria para la inversión privada, nacional y extranjera, de forma y manera que arrancara con los proyectos que ahora mismo se encuentran detenidos. La construcción tiene que ser un pilar importante de salida de la crisis, y de una manera dirigida hacia mejoras que nos hagan forjar un país mejor. También hacen falta planes de desarrollo de vivienda social, continuos en el tiempo, que permitan a los jóvenes tener un acceso adecuado a las mismas. Estas deben cumplir también con las nuevas normativas relacionadas con el ahorro energético y la sostenibilidad», añade.

Aunque las empresas han llegado mejor preparadas a esta crisis, lo cierto es que el sector no se había recuperado aún de la recesión anterior. «El impacto fue tan fuerte que nos quedamos muy por debajo de la media de ratios europeos. Después de cinco años de crecimiento desde el suelo de 2014 aún quedaba mucho camino para considerar que en producción estábamos a nivel europeo. En la crisis anterior no parecía posible una acción inversora en el sector. Creo que no es el caso actual. La palanca de la construcción puede ser un remedio rápido y eficiente para paliar el efecto que por desgracia vamos a sufrir en nuestro turismo», añade Peraita.

Desde ANEFHOP creen que es momento de tomar medidas que incentiven la participación del sector empresarial en la recuperación. «El Estado se encuentra endeudado y hemos escuchado, al contrario que en el pasado, que sí contemplan la colaboración público-privada. Creemos que esta vía bien trabajada puede ser fundamental y animamos a seguir avanzando en esta dirección. También hará falta continuar con la flexibilización de los ERTE. Hay que acabar de completar el esfuerzo para que no sea en vano y las empresas puedan ir incorporando al personal, poco a poco, en función de como vaya evolucionando la situación real. Como sector, estamos esperando con cierta ansiedad a ver cómo y cuándo se ponen a funcionar los fondos europeos».

Ocho medidas

ANEFHOP ha redactado un documento en el que detalla ocho medidas clave para relanzar la economía basadas principalmente en la construcción. Entre ellas, destaca el incremento de las medidas de seguridad a través del acceso a EPIS; la reactivación de la obra pública, sin recortes de presupuesto ni ampliación de plazos; un plan de inversiones a corto, medio y largo plazo, de forma que las empresas puedan invertir y dimensionarse, en función de esos planes, y el acceso a financiación a través de créditos ICO o instrumentos similares. Asimismo, reclama la aplicación de la ley de lucha contra la morosidad. «No podemos seguir haciendo la vista gorda a los pagos a 120, 180 e incluso 240 días», concluye.