Escrivá prevé que 500.000 solicitudes del ingreso mínimo serán rechazadas

El ministro de Seguridad Social prevé que serán los que no cumplirán con los requisitos exigidos. 90.000 ya estaría cobrando esta prestación y 80.000 ya han sido denegadas. Anuncia un refuerzo de plantilla de la Seguridad Social de 1.000 interinos más

El aluvión de solicitudes del ingreso mínimo vital que ha colapsado los servicios administrativos de la Seguridad Social finalmente se quedará en el 50% de los solicitantes. Ese es el porcentaje mínimo de solicitudes que serán rechazada, según ha estimado el ministro José Luis Escrivá, porque no cumplirán con los requisitos exigidos para su concesión y ha vuelto a reiterar que en el plazo de un mes se duplicarán el número de expedientes tramitados. Intenta calmar el ministro la ola de críticas y quejas que se multiplicado en las últimas semanas ante el colapso laboral que sufren sus funcionarios.

En una entrevista en Antena 3, el ministro reconoció estos problemas y aseguró que “el personal de la Seguridad Social tiene que reforzarse. En los últimos ocho años se han perdido más de 10.000 empleos en la Seguridad Social que no han sido repuestos” porque “el nivel de cobertura de vacantes ha sido escasísimo”. En este sentido anunció que se han creado 250 plazas nuevas en este organismo y que esta semana se reforzarán la plantilla 1.000 interinos más. "Solo pido un poco de comprensión por la situación generada por el impacto del Covid en los propios funcionarios, que ha sido muy significativo” debido a que “la edad media de los funcionarios de la Seguridad Social es de 58 años. Pero estamos intentando corregirlo tras reforzar todos los sistemas telemáticos”. Pero el titular de Seguridad Social se mostró optimista porque “en octubre daremos un acelerón importante” en la resolución y el pago de esta prestación y resaltó que la gestión de los expedientes “es muy rigurosa” porque no se puede otorgar a quien no reúne los requisitos. “Sería un error que por falta de rigurosidad se produjera una cuestión de credibilidad. Tienen que cumplirse todos los requisitos por seguridad jurídica”.

El ministro admitió que, hasta el momento, se habían recibido casi un millón de solicitudes desde la aprobación del decreto -de las más 500.000 serán rechazadas, según su propia previsión-, de las que reconoció que se habían resuelto 350.000 expedientes, pero solo se habían concedido 90.000 prestaciones -que ya se cobrando-, y que unos 80.000 habían sido rechazadas. El resto estaría pendiente de documentación o en proceso de subsanación de errores. Escrivá volvió a defender que las tramitaciones deben hacerse “bien” y consideró que “sería un error que por culpa de la precipitación esta prestación tuviera un problema de credibilidad”. Asimismo, ha negado que las comunidades autónomas estén retirando prestaciones a beneficiarios que solicitan el ingreso mínimo vital y que finalmente les es denegado. “Nosotros semanalmente vamos informando a las comunidades autónomas cada semana de los expedientes que hemos resuelto favorablemente y, hasta ese momento, no se les da de baja de las rentas autonómicas”.

Respecto a los ERTE, el titular de Seguridad Social señaló que no puede haber “café para todos” porque la pandemia “no afecta a todas las empresas por igual”. A pesar de los rebrotes en esta segunda ola, defendió que “lo que hay que hacer es diferenciar. No todo el mundo necesita el mismo nivel de protección y apoyo” y admitió que este es ahora mismo el principal discrepancia en la negociación con los agentes sociales. “Estamos dispuestos a dar ayudas vía prestaciones o exoneraciones para empresas afectadas, pero el nivel de apoyo y diferenciación no puede ser el mismo, porque el impacto es diferente”, ha indicado.

Respecto a las bajas para padres con hijos en cuarentena preventiva, Escrivá ha remitido de nuevo la decisión a la mesa de diálogo social, y aunque no ha descartado su aprobación ha planteado la posibilidad de que se adopten otras soluciones. “No lo descarto del todo, pero la forma en la que se puede abordar puede ser muy distinta”, ha precisado el titular de Inclusión.

Finalmente, afirmó que el ritmo de avance de las negociaciones sobre las pensiones del Pacto de Toledo es “prometedor” y cree que es posible que haya un acuerdo en las próximas semanas. "Ya hay acuerdos “prácticamente cerrados”, como que las pensiones mantendrán su poder adquisitivo a partir de ahora con un horizonte permanente. “Esto es esencial para dar tranquilidad a los pensionistas y darles certidumbres”.