El rescate de Air Europa, pendiente de que ajuste su plan de viabilidad

Las primeras estimaciones que ha presentado la aerolínea son demasiado optimistas para el Gobierno

El tiempo corre veloz en contra de Air Europa. Cada día que pasa, la aerolínea quema un efectivo del que carece por el derrumbe de su actividad provocado por la pandemia del coronavirus. Por eso fue de las primeras compañías que en agosto solicitó ayuda al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas del Gobierno. Y por eso le urge que los 400 millones de euros que ha pedido le lleguen cuanto antes. Pero, de momento, el dinero se está haciendo de rogar. Aunque fuentes próximas a la empresa aseguran que las conversaciones entre la compañía y la Sepi son “fluidas” y que el proceso avanza, también admiten que ahora mismo quedan flecos por cerrar y que uno de ellos no es menor: el plan de viabilidad.

Para resultar beneficiaria de alguno de los instrumentos financieros de este fondo estatal, las compañías que pidan ayuda, además de ser estratégicas -carácter que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana le ha conferido a Air Europa-, deben cumplir una serie de requisitos, entre los que se incluye demostrar su viabilidad a medio y largo plazo, presentando a tal efecto en su solicitud un plan de viabilidad para superar su situación de crisis. En el mismo, deben describir la utilización proyectada del apoyo público solicitado con cargo al fondo, así como unos objetivos medibles de previsiones de negocio y la situación patrimonial y financiera de la compañía. Air Europa ya ha presentado tal plan a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), a través de la que el Ejecutivo controla el fondo. Pero, según explican estas fuentes, los números que ha presentado no terminan de convencer a las empresa pública, que los considera un tanto optimistas.

Recuperar el dinero

Ahora mismo, prosiguen los consultados, ambas partes están discutiendo a fondo el plan de viabilidad con la vista puesta en que los 400 millones que Air Europa ha solicitado para garantizar su futuro -201 a través de un préstamo participativo y otros 199 mediante otro crédito- sean reintegrados en las arcas públicas en unos plazos realistas y con seguridad. Máxime, cuando la empresa quiere gestionar el dinero con toda la independencia que le sea posible. Aunque el Estado se reserva el derecho a vetar operaciones que considere estratégicas que puedan tomar las firmas rescatadas, sólo formarán parte de su accionariado a petición del rescatado. Y Air Europa ha pedido que el Estado no tome una participación en la aerolínea. La compañía controlada por la familia Hidalgo declinó hacer comentarios sobre la marcha de las negociaciones con la Sepi.

Para la aerolínea del grupo Globalia, es perentorio recibir el dinero del fondo. Hace un par de semanas, en una conferencia organizada por Bankinter, el director general de Transformación de Globalia, José Carlos Díaz Lacaci solicitó que la ayuda les llegue cuanto antes. "Señores del Gobierno y las instituciones, necesitamos el dinero ya, necesitamos las ayudas que se han pedido”, advirtió. Lo cierto, no obstante, es que aunque la Sepi acelere los trámites y el Ejecutivo de luz vez a la operación, después tendrá que superar el examen de Bruselas. Al tratarse de una ayuda superior a los 250 millones de euros, deberá contar con la autorización de la Comisión Europea, que ha dispuesto como fecha tope para la resolución de los expedientes el 30 de junio. No obstante, fuentes conocedoras del proceso aseguran que desde Bruselas se están tramitando con celeridad este tipo de ayudas debido precisamente a la delicada situación que atraviesan las compañías.

Compra de Iberia

El rescate de Air Europa es básico para que la gran operación de concentración en el sector aéreo español, su adquisición por parte de Iberia, salga adelante. Y aquí, por lo que ha advertido Iberia, el reloj también juega en contra de la aerolínea del grupo Globalbia. Luis Gallego, ahora consejero delegado de IAG, aseguró siendo todavía presidente de Iberia que no estaban dispuestos a que la operación de Air Europa se eternizase y que su intención es que se resuelva en lo que queda de año para bien o para mal. Aunque en noviembre pasado se pactó un precio de 1.000 millones de euros, ambas partes están renegociando el acuerdo por completo, incluido el precio. Iberia considera que la delicada situación financiera de Air Europa que ha puesto de manifiesto su petición de ayuda no justifica tal precio. Iberia está ahora dispuesta a llegar a unos 500 millones de euros para adquirir a su gran competidora nacional.