División en los autónomos por la reforma de las cotizaciones

ATA denuncia que el 70% estaría obligado a pagar más. UPTA y Uatae apoyan la propuesta que hoy les presentará Escrivá

Los autónomos deben decidir cómo será el nuevo sistema de cotizaciones sociales para su colectivo. Hoy se reúnen con el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, las tres asociaciones más importantes, ATA, UPTA y Uatae. Pero en esta ocasión no estarán en el mismo lado. ATA, la asociación mayoritaria, se ha mostrado radicalmente en contra de que se cambien las cotizaciones a un sistema por tramos. No está por la labor de que tengan que pagar más, «sobre todo en estos tiempos en los que hay que hacer lo contrario», defiende su presidente, Lorenzo Amor. Escrivá ha planteado cotizar en función de los ingresos reales. Eso significa, según aseguró en su última comparecencia ante la Comisión de Trabajo de la Cámara Baja, que «la gran mayoría de autónomos pagará menos, no más, y superarán ampliamente a los que van a cotizar más», defendió. Incluso llegó a cuantificar el número de autónomos que cotizaba en base mínima por encima del 85% del total, cifra desmentida desde ATA.

Según sus datos, recogidos del propio Ministerio, de los 3.269.250 autónomos dados de alta en el RETA en la actualidad, el 52%, que equivale a 1.698.930, cotiza por la base mínima de 944,40 euros al mes; el 48%, es decir, 1.570.320 de autónomos lo hace por una base superior a la mínima y alrededor de otro millón apuesta por la superior de 1.500 euros al mes. También recuerda que este cambio de sistema impactará directamente sobre 700.000 autónomos que cotizan sobre la base mínima por obligación: 200.000 en pluriactividad –que ya cotizan en el Régimen General–, 300.000 autónomos colaboradores y 200.000 que pagan la tarifa plana. ATA calcula que cotizar por ingresos reales supondría una subida de cotizaciones para el 70% de los autónomos cuyos rendimientos netos están por encima de la base mínima y afectaría a más del 90% en 2021 si se toman los datos de referencia de 2019.

«Este cambio en el sistema no es factible porque no existen los medios ni los procesos para determinar los ingresos reales de los autónomos y aplicar la proporcionalidad en la cuota en tiempo real», advirtió Amor, que recuerda que los datos disponibles ahora mismo corresponderían a los rendimientos netos del ejercicio cerrado anterior, «lo que no tiene por qué corresponder con el nivel de ingresos del ejercicio en curso –con un desplome general por culpa de la pandemia–, información que además solo estaría disponible para un millón de autónomos». Al mismo tiempo, los datos de rendimientos netos de 2019, «los únicos disponibles» si se aplican a las cuotas de 2021, «obviarían el efecto de la pandemia sobre los ingresos del colectivo hasta el año 2022, Y eso no puede ser», apostilló.

Escrivá cuenta con el «no» de ATA, pero tendrá dos aliados. Sus palabras han convencido a UPTA y Uatae, que siempre han apostado por un sistema gradual de cotización. Eduardo Abad, presidente de UPTA, cree que es fundamental que «las cotizaciones se regularicen según los ingresos reales», pero ha pedido que haya «justicia contributiva». Defiende que "todos los autónomos deberían poder elegir libremente entre el mínimo y el máximo que se establezca en los distintos tramos, pero la regularización por exceso o por defecto debe hacerse cuando tengamos los datos de los rendimientos de trabajo una vez finalizado el año fiscal”, señal

Para Uatae, se debe reforzar el carácter redistributivo del sistema, «para que aporten más quienes tienen más". Además, la mayoría verá reducida su cuota o pagará lo mismo que ahora» y reclama que se debe empezar por “acelerar la reforma justa y solidaria” de la cotización de los autónomos a la Seguridad Social, que refuerce el Estado del Bienestar.