BBVA y Sabadell avanzan en su fusión para crear el segundo banco de España

La unión daría lugar a un banco muy similar en tamaño a la nueva CaixaBank

La consolidación del sector financiero español va cogiendo velocidad. Tras la fusión entre CaixaBank y Bankia, ahora son BBVA y Banco Sabadell los que se mueven. Ambas entidades han confirmado hoy que mantienen conversaciones para una potencial operación de fusión, según han informado en sendos comunicados remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los bancos han informado también de que ya se ha iniciado un proceso de revisión (“due diligence”) recíproco para ver cuál es el estado de las cuentas de las entidades, como es habitual en este tipo de operaciones, y se ha designado a asesores externos. El BBVA ha contratado a JP Morgan y Sabadell, a Goldman Sachs; además de que cuentan, respectivamente, con el asesoramiento legal de los despachos de abogados Garrigues y Uría y Menéndez. En cualquier caso, ambos bancos prefieren ser cautos y han advertido de que no se ha tomado ninguna decisión sobre la potencial operación y que “no existe certeza alguna de que se llegue a adoptar ni, en ese caso, sobre los términos y condiciones” en que se haría.

Desde principios de septiembre, tras el anuncio de que CaixaBank y Bankia estudiaban su fusión, los rumores sobre una posible unión de BBVA y Sabadell empezaron a sonar con fuerza, incluso se mencionaba la posibilidad de sumar a Kutxabank en la operación. Hoy, el proyecto de fusión ha cobrado enteros a primera hora de la mañana con el abandono de BBVA del negocio minorista en EE UU. La entidad anunció a primera hora el traspaso de esta unidad, que le ha resultado un tanto problemática, por 9.700 millones de euros.

El presidente de BBVA, Carlos Torres, aseguró que la venta de su filial norteamericana permitirá a la entidad “invertir de forma rentable en nuestros mercados, impulsando nuestro crecimiento a largo plazo y apoyando a la economía en la fase de recuperación, así como para incrementar nuestra remuneración al accionista”. La operación del BBVA ha dado alas en bolsa al Sabadell, cuyas acciones subían a media mañana más de un 14% empujadas por el ruido de fondo de que la operación estaba más cerca, como se demostró al cierre de la sesión bursátil. Al cierre, han alcanzado una subida del 24,59%.

46.000 empleados y 4.200 oficinas en España

Con datos del tercer trimestre de 2020, la entidad resultante de la fusión entre BBVA y Banco Sabadell daría lugar a un grupo con activos globales de 963.108 millones de euros (727.014 millones de BBVA y 236.094 de Sabadell), un total de 9.769 oficinas en las geografías en las que opera (7.565 de BBVA y 2.204 de Sabadell) y 148.028 empleados. Solo en España, el banco fusionado tendría activos de 596.481 millones de euros (403.527 millones de BBVA y 192.954 millones de Sabadell), situándose inmediatamente por detrás de la nueva CaixaBank tras su fusión con Bankia (ambas entidades suman 625.115 millones de activos en España con datos de septiembre de 2020) y dejando a Santander en tercera posición.

Asimismo, la entidad resultante de la eventual operación contaría con 4.225 oficinas en España (2.521 de BBVA y 1.704 de Sabadell) y con 45.866 empleados (29.475 de BBVA y 16.391 de Sabadell), un elevado volumen que permitiría ganar sinergias reduciendo costes.

En cuanto a los planes actualizados hace unas semanas, BBVA comunicó que mantenía su intención de cerrar 160 oficinas en España este año (ya ha cerrado 121) y que la tendencia de reducción de plantilla sería la misma que en años anteriores (en los últimos doce meses salieron de BBVA España 758 empleados). De su lado, Sabadell se encuentra en negociaciones con los sindicatos para acometer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a un máximo de 1.800 empleados.

Aunque las conversaciones entre BBVA y Sabadell cristalicen, su fusión podría no ser la última que se diera en el panorama bancario español. Unicaja Banco y Liberbank, decidieron también semanas atrás retomar sus conversaciones de fusión, mientras se mantiene la duda de qué pasará con otras entidades como Ibercaja Banco, que aspiraba a salir a Bolsa, Kutxabank o Abanca.

Bankinter, entretenida con su expansión en Portugal e Irlanda y la compra de EVO Banco, parece que apuesta por mantenerse al margen de esta nueva oleada de fusiones, al igual que Banco Santander, que con la compra de Popular reforzó su posición en España.