El «clan venezolano» controla en total el 60% de Plus Ultra

El supuesto empresario mexicano Flavio Bohórquez Tariff, con un 7% de la aerolínea, tiene en realidad cédula venezolana

Thumbnail

El rescate de la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros en créditos concedidos por la SEPI, con dinero por tanto de todos los españoles, es en realidad el de una empresa cuyo capital está mayoritariamente en manos extranjeras. LA RAZÓN destapó que la mayor parte de la compañía, en concreto un 52,5%, estaba controlada por empresarios de origen venezolano, algunos con muy buenas conexiones con el régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, el control del «clan caribeño» es incluso mayor y roza el 60%, según ha podido constatar este diario.

Snip Aviation dispone del 45,33% del capital, una empresa radicada en Madrid propiedad de la esposa de Rodolfo José Reyes Rojas. Aunque la esposa de este importante empresario venezolano dispone de pasaporte y residencia española, según ha confirmado el presidente de Plus Ultra, Fernando García Manso a este diario, Reyes Rojas es quien administra el patrimonio como representante de Snip Aviation.

Otro 14,5% del capital de la aerolínea se encuentra también en manos de accionistas extranjeros. García Manso había reiterado que un 7,5% de esa participación pertenecía al empresario venezolano, Héctor Antonio Tobía, y un 7% está en manos de otro de origen mexicano.

Sin embargo, según consta en documentos oficiales del Estado venezolano de Miranda, Flavio Bohórquez Tariff, el supuesto empresario mexicano tiene en realidad cédula venezolana como Flavio Pedro Antonio Borquez Tarff. De hecho, aunque en los documentos oficiales de Plus Ultra dicho empresario figura y firma como Flavio Bohórquez Tariff, aparece en los llamados «Papeles del Paraíso» con su «nombre venezolano» como director de Ann Melkin Corporation, domiciliada en Barbados. Prueba de que se trata de la misma persona es que asociados a la misma empresa figuran los directivos venezolanos de Plus Ultra, Rodolfo José Reyes, y Raif El Arigie Harbie, todos ellos vocales de la compañía aérea.

Según los datos del Registro Mercantil, Bohórquez Tariff consta con «nacionalidad venezolana» en la aportación de 1,237 millones a Plus Ultra, cantidad desembolsada el 22 de junio de 2018 pese a que la compañía sostiene que es mexicano.

Así pues, y como ya publicó LA RAZÓN, la composición del consejo de administración no deja lugar a dudas. Cinco de sus diez miembros, que representan la mayoría del capital, son venezolanos: Reyes Rojas, Raif el Arigie, Roberto Roselli, Flavio Bohórquez Tariff y Joaquín Olimpio Domingues Ferreira, incorporado el pasado febrero , y que consta también con cédula venezolana en un proceso de divorcio tramitado en 2018 en el área metropolitana de Caracas. Este diario dispone de las cédulas venezolanas de todos ellos, si bien se trata de datos privados que no es necesario revelar.

La vinculación de todo este entramado de empresarios venezolanos con varias firmas situadas en el paraíso fiscal de Panamá y con el empresario Camilo Ibrahim Issa, también con cédula venezolana, está más que probada. De hecho, y aunque Ibrahim Issa no figura en ningún cargo de Plus Ultra fue quien otorgó el préstamo participativo de 6,3 millones de euros a finales de 2017 para que Plus Ultra evitara la disolución a través de la firma panameña Panacorp Casa de Valores, S. A., una sociedad anónima constituida en mayo de 2006 por Eisenmann Abogados y Consultores. Panacorp es una de las decenas de sociedades de las que dispone en Panamá el entramado de empresarios venezolanos que tiene el control efectivo de Plus Ultra. La compañía financiera está controlada por Panam Capital Market Holding, S. A. Al frente de ambas figura como presidente Alcides José Carrión, quien mantiene una estrecha relación con Rodolfo José Reyes Rojas.

El propio Ibrahim Issa ha admitido la amistad que le une con Reyes Rojas y Raif El Arigie, con negocios en común en bienes raíces y una cadena de cafeterías. Pese a que Ibrahim Issa ha negado su vinculación con el régimen venezolano, figura en el Registro Nacional de Contratistas de Venezuela en varias operaciones de su firma de ingeniería con la petrolera estatal PDVSA, para quien habría realizado traslado de crudo a China a través de una firma radicada en Hong Kong.