El Gobierno quiere completar los peajes urbanos con precios muy caros por aparcar en la calle para echar al coche de la ciudad

El Ministerio para la Transición Ecológica recomienda a los ayuntamientos un impuesto anual de gran cuantía para reducir los vehículos en las zonas de bajas emisiones (ZBE)

La estrategia del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para expulsar a los vehículos de las ciudades pasa por la implantación de zonas de bajas emisiones (ZBE) en aquellas más grandes y en las que tengan mayor riesgo de contaminación. Pero para reforzar la implementación de estas áreas, el Departamento que dirige Teresa Ribera sugiere también a los ayuntamientos, que son los que tengan que implementar estas ZBE antes de que finalice 2022; medidas adicionales como los peajes de acceso a las grandes ciudades y dar una vuelta de tuerca a los sistemas de estacionamiento regulado, no sólo extendiéndolos a más áreas sino también encareciéndolos de tal modo que desplazarse a la ciudad en coche sea económicamente poco atractivo.

En los criterios de aparcamiento de las Directrices para la creación de zonas de bajas emisiones de Transición Ecológica, se asegura que, como en el caso de los peajes de acceso a las ciudades, “el sistema de estacionamiento regulado puede constituirse como una herramienta eficaz para reforzar la implementación de una ZBE”. El Departamento que dirige Teresa Ribera, al respecto de cómo implantar estos sistemas de aparcamiento, sugiere a los ayuntamientos que “se puede plantear una tasa o impuesto anual de elevada cuantía para permitir estacionar en la calle”. Un coste que, añade, podrá regularse “atendiendo al distintivo ambiental del vehículo (menor coste para las menores emisiones)”. Transición Ecológica añade que los consistorios también pueden valorar que existan “varias categorías de estacionamiento para residentes o no residentes, con tarifas y límites horarios diferenciados”. Sin embargo, advierte, “se deben plantear con cuidado, ya que existen estudios que apuntan a un incremento del coche en propiedad entre los residentes al introducir este tipo de medidas”.

Menos tiempo

Además, el ministerio recomienda que el coste por hora por aparcar en áreas reguladas “sea superior al coste del billete sencillo de la red de transporte público para el fomento de la movilidad colectiva”. También pide que el estacionamiento máximo en estos lugares se limite a las dos horas -en Madrid la zona azul permite estacionar hasta cuatro horas-, dando así la posibilidad de resolver desplazamientos cortos, “pero no permitiendo el uso del automóvil para la movilidad pendular diario como ir al trabajo o universidad”.

Además de aconsejar a los ayuntamientos un incremento de las tarifas de aparcamiento, Transición Ecológica también apuesta directamente por reducir plazas de aparcamiento en las ciudades para disuadir a los conductores de que vayan en coche a las ciudades. Una zona de bajas emisiones, explica el ministerio, debe resultar “en una reducción del volumen de vehículos que puede acceder a dicha zona, por lo que sus necesidades de dotación de aparcamiento deben graduarse en consecuencia”, añade el documento.