El magnate ruso Fridman deja el consejo de la firma a través de la que controla DIA

El magnate ruso ha sido sancionado por su presunta relación con Putin, aunque él lo niega

El empresario ruso Mikhail Fridman
El empresario ruso Mikhail Fridman FOTO: POOL REUTERS

Mikhail Fridman, el magnate ruso dueño de la cadena de supermercados DIA, ha abandonado el consejo de la firma a través de la cual controla el grupo de supermercados. Así consta en la web de LetterOne, que controla el 77,7% de la compañía de distribución española. Del consejo del vehículo afincado en Luxemburgo también ha desaparecido Petr Aven, si bien tanto él como Fridman mantendrán sus participaciones en LetterOne, que están por debajo del 50%.

La salida de ambos se ha producido un día después de que la UE los incluyese en la lista de veintiséis oligarcas, empresarios, militares y periodistas sancionados por la Unión Europea por el ataque de Rusia a Ucrania. Tanto Fridman con Aven han asegurado que van a impugnar tales sanciones que consideran “injustas” y basadas en “falsedades malintencionadas y deliberadas”, al tiempo que afirman estar “profundamente decepcionados” con la decisión de Bruselas y rechazar vínculos con el presidente de Rusia, Vladimir Putin. “Son falsedades malintencionadas y deliberadas, pura y simplemente, el producto de fantasías históricas y teorías de conspiración ideadas por individuos privados con sus propias agendas”, según explican en un comunicado, al que tuvo acceso Europa Press, Fridman y Aven, accionistas mayoritarios de LetterOne, sociedad que a su vez es el principal accionista de DIA.

Ambos se describen a sí mismos como “inversores a largo plazo, comprometidos con empresas europeas que emplean a decenas de miles de personas en Reino Unido y Europea” y que “siempre han sido totalmente transparentes con sus negocios y riquezas”.

En opinión de Fridman y Aven, las sanciones basadas en “cotilleos maliciosos y sin pruebas” no tendrán impacto en las acciones de Rusia en Ucrania, porque ambos aseguran que “no tienen ninguna relación financiera o política con el presidente Putin o el Kremlin”. De hecho, Fridman asegura que es falso que haya cultivado “fuertes lazos” con la administración del presidente ruso, que se le haya calificado de “alto financiero ruso y facilitador del círculo íntimo de Putin” y que “logró adquirir activos estatales a través de conexiones gubernamentales”. Asimismo, Fridman niega que la hija mayor de Putin dirigiera un proyecto de caridad que fue financiado por Alfa Bank y que el presidente ruso recompensó la lealtad de Alfa Group a las autoridades rusas proporcionando ayuda política a los planes de inversión en el extranjero de la sociedad.

Además, afirma que es falso que tanto él como Aven hayan participado en los esfuerzos del Kremlin para levantar las sanciones occidentales emitidas con el fin de contrarrestar la política agresiva rusa contra Ucrania y que fueron emisarios no oficiales del gobierno ruso. Por último, ambos magnates aseguran que “lucharán contra esta injusticia con todo su empeño, por ellos mismos y por las decenas de miles de empleados del Reino Unido y de Europa que confían en ellos”.

Las medidas restrictivas de la UE, que ahora se aplican a un total de 680 personas y 53 entidades, incluyen la congelación de activos y la prohibición de poner fondos a disposición de las personas y entidades incluidas en la lista, así como la posibilidad de entrar o transitar por el territorio del club comunitario.

Castigo a DIA

Tras desvelarse la sanción a Fridman y Aven, DIA ha asegurado hoy a través de una nota de prensa que es “una compañía española, fundada en Madrid y presente a día de hoy en cuatro países, España, Brasil, Argentina y Portugal, donde 36.000 personas trabajan cada día en crear relaciones cercanas con las comunidades donde opera”. “El consejo de administración actual está formado por miembros españoles, brasileños y portugueses, que intentan reflejar de forma plural intereses de diferentes mercados internacionales”, prosigue la compañía, que también subraya que durante sus más de 40 años de historia, “el accionariado de Grupo DIA ha estado compuesto por inversores de diversas nacionalidades y orígenes”, y que “actualmente, su accionista mayoritario, LetterOne, es una compañía internacional anglo-luxemburguesa”.

El presidente ejecutivo del Grupo DIA, Stephan Ducharme, ha asegurado que la compañía “no se ha visto afectado actualmente, en modo alguno” por la sanción impuesta a Fridman. En este sentido, Ducharme ha resaltado que “ningún accionista de LetterOne, incluido el señor Fridman, ostenta, ni individualmente ni mediante acuerdo con otros accionistas, el control de LetterOne”, por lo que “ni LetterOne, ni en consecuencia DIA, están sujetos a sanción alguna”. A pesar de las explicaciones de Ducharme, los títulos de DIA cerraron ayer en la Bolsa de Madrid con una caída del 9,35%. Los papeles de la compañía han acabado cotizando a 0,0126 euros.