El ex viceministro salvadoreño acusado del asesinato de Ellacuría seguirá en prisión

La Audiencia prorroga dos años más la medida porque la “tentación” de fugarse aumenta a medida que se acerca el juicio

EL SALVADOR CONMEMORA TREINTA AÑOS DE MASACRE DE JESUITAS ANTE AMENAZA DE AMNISTÍA
Miles de salvadoreños conmemoraron el pasado día 16 el 30º aniversario de la matanzaMIGUEL LEMUSEFE

La Audiencia Nacional ha prorrogado dos años más la prisión provisional del ex viceministro de Seguridad Pública de El Salvador Inocente Orlando Montano, a la espera de que sea juzgado por su supuesta participación en el asesinato del jesuita Ignacio Ellacuría, uno de los padres de la Teología de la Liberación, y de otros cuatro sacerdotes españoles en el país centroamericano en 1989.

Los magistrados de la Sección Segunda de lo Penal justifican su decisión en la gravedad de los delitos que se le imputan -cinco asesinatos de carácter terrorista- y en la elevada condena a la que se enfrenta, dado que la Fiscalía pide para él 30 años de prisión por cada uno de ellos, "lo que supone una pena de extrema gravedad, debiéndose tomar medidas preventivas y aseguratorias del buen fin del proceso acorde con la misma".

Además, la Sala advierte del riesgo de que, de quedar en libertad, el ex coronel no solo pueda "pueda abandonar el país, sino colocarse en situación de ignorado paradero" y recuerda que fue necesario reclamar su extradición a EE UU para lograr su puesta a disposición de la Justicia española. En este momento, recalca el tribunal, "el procedimiento avanza y la sospecha inicial se robustece progresivamente", por lo que "cuanto más grave sea la pena asignada al delito mayor será, también, la tentación de arriesgarse a afrontar el desarraigo y la clandestinidad que supone ponerse fuera del alcance del aparato jurisdiccional". La Audiencia también tiene en cuenta que Montano -en prisión provisional por esta causa desde el 30 de noviembre de 2017- no presenta lazos familiares ni un trabajo estable que pudieran justificar su arraigo en España. Tanto la Fiscalía como el resto de acusaciones habían instado a la Audiencia a mantener en prisión al ex coronel salvadoreño.

El tribunal -integrado por los magistrados María José Rodríguez Duplá, Fernando Andreu y María Fernanda García Pérez- subraya la existencia de "indicios racionales de criminalidad" contra Montano, procesado en mayo de 2011 como partícipe del asesinato, el día 16 de noviembre de 1989, de cinco jesuítas españoles de la Universidad Centroamericana (UCA) José Simeón Cañas de El Salvador -además de Ellacuría, Ignacio Martín, Segundo Montes, Amando López Quintana y Juan Ramón Moreno- y del sacerdote salvadoreño Joaquín López, de la empleada doméstica Julia Elba y de la hija de ésta, Celina Mariceth Ramos.

Respecto a los problemas de salud invocados por la defensa del ex coronel, la Sala entiende que "puede recibir un adecuado tratamiento en el centro penitenciario sin que se haya acreditado que no pueda ser así" y recuerda que entre los derechos del preso preventivo figura "el esencial deber de la Administración de velar por la vida, integridad y salud del mismo, con el consiguiente deber de adoptar las medidas necesarias para protegerle".

Participó "activamente"

Junto a Montano, en el banquillo se sentará también el ex militar René Yusshy Mendoza, que fuera integrante del batallón Atlácatl que perpetró la matanza, para quien la Fiscalía pide cinco años de prisión al aplicarle atenuantes por confesión y por haberse ofrecido a reparar el daño y la eximente incompleta de miedo insuperable.

Montano fue extraditado por Estados Unidos en noviembre de 2017. En el auto en el que acordó su ingreso en prisión tras tomarle declaración, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón asegura que el ex coronel participó "activamente en la decisión y diseño del asesinato" de los cinco jesuitas.

El instructor hacía hincapié en esa resolución en que la emisora estatal que difundió amenazas de muerte contra Ellacuría días antes de los asesinatos acusando de terroristas a los jesuítas, Radio Cuscatlán, dependía de Montano y recuerda que el entonces coronel estuvo presente en las reuniones celebradas en la escuela militar y en los cuarteles del Comando Conjunto del Estado Mayor donde dos semanas antes "se adoptaron medidas urgentes como el asesinato de civiles de gran relevancia intelectual y política".