Alcanzando el ecuador a bordo del “Juan Sebastián de Elcano”

Mientras escribimos estas líneas, se cumplen tres semanas desde que iniciamos el viaje de nuestras vidas

Un momento de la formación de los guardiamarinas a bordo del Juan Sebastián Elcano
Un momento de la formación de los guardiamarinas a bordo del Juan Sebastián Elcano

Alcanzando el ecuador y entre encalmadas y fuertes chubascos propios de esta zona, los encargados de llevaros “a bordo” del Juan Sebastián de Elcano esta semana seremos los guardiamarinas de primero Jesús Tellado Moreno y Yago López Rey en nombre de toda la Promoción 422-152.

Mientras escribimos estas líneas, se cumplen tres semanas desde que iniciamos el viaje de nuestras vidas. Completado el tránsito Cádiz-Las Palmas, el cual nos sirvió de fase de adaptación, atracamos en el muelle del Arsenal Militar de las Palmas.

Los guardiamarinas, en uno de los ejercicios durante la travesía.
Los guardiamarinas, en uno de los ejercicios durante la travesía.

Durante nuestra estancia en el archipiélago canario se llevaron a cabo distintas inauguraciones y actos a través de los cuales se refuerza el concepto del V Centenario de la primera vuelta al mundo y la imagen de la Armada Española frente a la población local.

Con ésta, nuestro buque-escuela suma 58 visitas a la isla de Gran Canaria (cuarta ciudad más visitada por nuestro buque-escuela en sus casi ya 92 años de servicio) y el hecho de que sean tantas las veces que se ha hecho escala aquí, no es una mera coincidencia. Desde aquí queremos agradecer a toda la gente de la ciudad de Las Palmas la cálida acogida que tuvimos durante nuestra estancia y el cariño recibido plasmado en las más de 3600 visitas que se recibieron a bordo en tan solo 4 días de puertas abiertas. Definitivamente hemos podido comprobar de primera mano el auténtico cariño que tiene la gente por este emblemático buque-escuela y que lo hace tan mágico.

La formación de los guardiamarinas embarcados en el buque escuela de la Armada es constante.
La formación de los guardiamarinas embarcados en el buque escuela de la Armada es constante.

Entre vítores y aplausos nos despidieron aquellos que se acercaron al muelle del Arsenal, recordándoles que el dolor de la separación no es nada comparado con la alegría de reunirse de nuevo. Iniciamos así nuestra travesía transatlántica hacia Río de Janeiro. A pocas millas de llegar al ecuador, los vientos alisios nos han sido favorables y esperemos que lo sigan siendo, de esta manera intentaremos cumplir nuestra primera aventura de cruzar el océano Atlántico íntegramente a vela y así poder seguir la estela que tantos y tantos marinos han realizado antes que nosotros y que tanta ilusión nos hace.

El principal objetivo de los guardiamarinas en este buque escuela es aprender a vivir en la mar y a la vez adquirir una serie de conocimientos y experiencias que vienen plasmados en nuestro plan de estudios. Así pues, hemos empezado ya, entre otras, las clases de Maniobra y Navegación, Ciberdefensa, Seguridad y Protección, etc.

Nuestro día a día comienza con lo que llamamos “revista de policía”, una inspección en la cual se nos revisa en profundidad nuestra uniformidad y nuestro aseo personal, exigiéndonos los estándares de un miembro de la Armada Española.

Proseguimos con las clases y actividades en las cuáles nos adiestramos junto al resto de la dotación del buque-escuela.

Cada individuo de esta dotación es una caja llena de sorpresas de la cuál nutrirse de experiencias y sabiduría. En este tránsito de 29 días, el mayor de todos los que realizaremos en este crucero de instrucción, nos damos cuenta de lo bonito que es ir sintiéndose uno más, trabajando día a día con respeto mutuo, humildad y compañerismo, claves para ser un sólido equipo. Tenemos también un periodo dedicado a la formación física, fundamental en la vida de todo militar, donde nuestra “querida” capitán de Infantería de Marina se encarga de que estemos en plena forma.

Por la tarde, se lleva a cabo el tradicional acto de “toque de oración” a la hora del ocaso donde se junta toda la dotación para escuchar el concierto de la unidad de música embarcada. Estos momentos fomentan el espíritu de unidad y favorecen la convivencia, factores muy importantes para el buen desarrollo de ésta travesía.

El pasado 13 de noviembre zarpamos de la isla de Gran Canaria y llegaremos a Río de Janeiro el día 10 de Diciembre. Próximos a finalizar ya esta primera travesía, el número de experiencias vividas ya son incontables; hemos avistado delfines, ballenas, manta-rayas…, nuestras primeras subidas a los palos, las famosas observaciones astronómicas con nuestro “compañero inseparable” el sextante incluso un ejercicio de tiro con armas portátiles....

A lo largo de esta semana cruzaremos el ecuador, uno de los momentos más esperados de la travesía. Una gesta con la que todo marino sueña. Nos despedimos así, con la misma motivación y ganas que el primer día. Y con la vista puesta en el horizonte, esperamos estar aquí de vuelta la próxima semana, contándoos la experiencia de cruzar el ecuador y con la esperanza de arribar a costas brasileñas solamente con la ayuda de nuestras 20 velas.