Ana Pastor frente a Cayetana: «El revulsivo que Pablo necesita»

El PP busca un discurso más moderado y hacia el centro, alejado de la radicalidad. Apuesta por un nuevo modelo de oposición «más centrado y de Estado»

Está en marcha una operación política. Según fuentes de toda solvencia Ana Pastor se perfila como la nueva portavoz del grupo popular en el Congreso. Con el visto bueno de Pablo Casado y pivotada por el secretario general del partido, Teodoro García Egea, muy enfrentado a Cayetana Álvarez de Toledo, la ex ministra y anterior presidenta de la Cámara Baja, será la sustituta de la polémica Cayetana en un cambio de rumbo para apartar del poder al núcleo duro de FAES, la gran cantera ideológica aznarista. Así lo aseguran varios «barones» regionales con peso, en plena presión hacia la cúpula de Génova, que consideran necesario un giro estratégico en el discurso del PP, más moderado y hacia el centro, alejado de la «ortodoxia» radical que favorece a Vox. Por los despachos del Congreso y en los Gobiernos territoriales circula ya una frase: «Ana es el revulsivo que Pablo necesita». Con la mirada puesta en el nuevo periodo legislativo de sesiones, la salida de Cayetana, una mujer brillante pero cuestionada, se da por segura.

Altos dirigentes del PP consultados por este periódico destacan que tras el 12 de julio, fecha de las elecciones gallegas y vascas, «se ponen encima de la mesa dos modelos de partido». Uno, el de Alberto Núñez Feijóo, quien según todas las encuestas será claro vencedor. Y otro, el de Carlos Iturgaiz, más escorado a la derecha, que pronostica una derrota. Aunque nadie critica en público a Pablo Casado, estas fuentes indican que el actual modelo político del PP ha sido excluyente. Con un equipo muy cerrado, sin mucha experiencia de gestión, advierten que «se ha ignorado a gente valiosa, con veteranía, que se han dejado la piel en los cuadros regionales, dónde se arrancan los votos». Opinan que, a tenor de las encuestas, esta fórmula ha salido mal: «Es hora de la recuperación y no de la exclusión». Para estos dirigentes y muchos diputados populares del Congreso, «la guardia pretoriana de Pablo Casado le ha alejado de la realidad».

En este cambio de rumbo y personas, que meditan con sigilo el propio Casado y su secretario general, Teodoro García Egea, se enmarca el relevo de Cayetana por Ana Pastor Julián. Una mujer que lleva 20 años de diputada en el Congreso, con prestigio político en todos sus cargos como ministra de Sanidad, de Fomento y presidenta de la Cámara Baja, y muy respetada personalmente incluso por la izquierda. Es además una persona «impoluta» en toda su trayectoria pública, con fama de buena negociadora. Casado está muy satisfecho con su papel de portavoz en la Comisión para la Reconstrucción Económica y Social, donde a pesar de que el PP se ha abstenido en los grupos de trabajo sobre Sanidad y la UE, la propia Ana Pastor reconoció que se pueden acercar posturas con el PSOE. Con alarde de su experiencia en el sector, Pastor pidió más recursos para el sistema sanitario, una Agencia de Salud Pública con políticas preventivas, protocolos, y una atención primaria con mejoras económicas, personal, digitalización e historia clínica única y compartida.

Un estilo de oposición contundente, pero diferente. Así lo subrayan diputados del grupo popular críticos con el lenguaje más agresivo de Cayetana Álvarez de Toledo, de la que dicen: «Va siempre por libre». Opinión compartida por los «barones» regionales con mayor peso: el gallego Alberto Núñez Feijóo, el andaluz Juan Manuel Moreno Bonilla, el murciano Fernando López Miras y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. Todos ellos muy alejados del duro discurso de FAES y la larga mano del ex presidente José María Aznar, de donde han salido los actuales dirigentes del PP, incluido Pablo Casado. Según estas fuentes, es hora de apostar por un nuevo modelo de oposición «más centrado y de Estado» frente al PSOE y la izquierda. «Más allá del modelo del PP, es el modelo que necesita España», apostillan.

En estos sectores insisten en la táctica excluyente del equipo de Pablo Casado, tanto en el partido como en el Congreso. «Se ha dejado fuera a veteranos con experiencia, a cuadros pegados al territorio dónde día a día se ganan los votos». Recuerdan que muchos de ellos han tenido que refugiarse en la esfera privada, pero que no dudarían en volver a primera fila si se les llama y cambia la estrategia. «Es hora de ser realistas», advierten ante el rumbo de las encuestas que, pese a la pandemia y la enorme crisis, siguen dando ganador a Pedro Sánchez. En cuanto a Ciudadanos, les definen como «los grandes felones» tras su acercamiento al PSOE y destacan la habilidad de Núñez Feijóo para competir en solitario, frente a la coalición PP-Cs en el País Vasco que no augura una buena rentabilidad electoral, o las continuas deslealtades hacia la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

Estos dirigentes advierten que tras el 12 de julio «hay un antes y un después». Los resultados de las elecciones gallegas y vascas serán determinantes en el cambio de rumbo del PP: «O el modelo Feijóo, o el modelo Iturgaiz». Y reclaman un nuevo discurso en el Congreso abanderado por Ana Pastor. Una mujer de la máxima confianza de Mariano Rajoy, muy próxima a Alberto Núñez Feijóo, pero a quien también Pablo Casado ha dado mucho juego. Su designación como portavoz en la Comisión para la Reconstrucción, un órgano de momento de grotesco fracaso, fue el primer gesto en detrimento de Cayetana. Y también la irrupción a la palestra de otras caras del grupo parlamentario como la ex alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, frente al núcleo duro de FAES cercano a la actual portavoz como Pilar Marcos o Alfredo Timermans.

Tras el 12 de julio, las cosas cambian y el otoño se avecina muy caliente. La discreta Ana Pastor Julián, diputada por Pontevedra desde el año dos mil, prestigiada, respetada, con experiencia de gestión y buena negociadora, puede ser el primer avance de estrategia. Una mujer muy bien vista en sectores empresariales, donde echan en falta una figura económica potente, un interlocutor de peso en el PP. Los empresarios, que acaban de firmar un acuerdo con Pedro Sánchez, ven a Pablo Casado «huérfano» en un área tan crucial en estos momentos. Coinciden en que es necesario rescatar a figuras de peso y le lanzan un mensaje a Casado: «Es hora de recuperar la experiencia, no de la exclusión».