Un cónclave descafeinado

Sánchez traslada a los presidentes autonómicos que será él quien reparta el dinero de la UE. La reunión acaba sin acuerdo para coordinar la acción frente a los rebrotes

El lugar donde se hallaron los primeras muestras del castellano y el euskera fue el emplazamiento elegido ayer para acoger decimoquinta conferencia de Presidentes autonómicos. El monasterio de Yuso, en la localidad riojana de San Millán de la Cogolla, recibió a todos los presidentes autonómicos, excepto el catalán Quim Torra, para analizar la estrategia contra los rebrotes y para discutir acerca de cómo se va a repartir el Fondo de Reconstrucción de la Unión Europea (UE).

Los dirigentes autonómicos llegaron a la cita después de que tres días antes Pedro Sánchez asumiera en primera persona desde la tribuna de los diputados el éxito del acuerdo con la Unión Europea para el Fondo de Reconstrucción en virtud del cual España recibirá 140.000 millones de euros. También con la preocupante cifra de brotes en todo el país que son ya más de 480. Además, a primera hora de ayer, antes del inicio del cónclave se hizo público que España entraba en recesión tras seis años de crecimiento al caer el PIB un histórico 18,5%. El contexto previo presagiaba un difícil entendimiento que se hizo todavía más complicado al conocerse minutos antes del inicio del cónclave que el presidente autonómico Íñigo Urkullu acudiría finalmente a la cita tras haber arañado tras haber arrancado a Pedro Sánchez un acuerdo sobre la senda de déficit y capacidad de endeudamiento de las instituciones vascas

Tras la foto de familia de los presidentes con el Rey Felipe VI, que saludó a las autoridades y participó en un desayuno informal antes de despedirse, el presidente Pedro Sánchez hizo un llamamiento a la unidad. «Somos todos muy conscientes de que nos esperan meses duros, pero vamos a salir de esta y lo vamos a hacer apelando a la unidad porque cuanto más unidad haya más fuertes y más pronto saldremos de esta emergencia sanitaria, económica y social», dijo antes de presidir la reunión multilateral.

Una vez dentro, informó al resto de autoridades de que será él mismo quien dirigirá el fondo de recuperación para hacer frente a la crisis del coronavirus. Lo hará a través de la creación de una nueva Comisión Interministerial que pondrá en marcha para este fin, y en la que también habrá un grupo «de alto nivel» para ocuparse de la «colaboración público-privada». Asimismo, se creará una Unidad de Seguimiento del Fondo de Recuperación en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno en La Moncloa, según informaron fuentes del gobierno.

Además se establecerá colaboración multinivel en viarios foros, como la Conferencia sectorial con las Comunidades y Ciudades Autónomas, que liderará la ministra de Hacienda. Además, aseguró que se introducirá el Fondo de Recuperación en los debates habituales de las próximas conferencias de presidentes, y que en este proceso de gobernanza, participarán también las entidades locales.

Sobre los proyectos susceptibles de recibir ayudas de la Unión Europa, el presidente explicó que el sistema de reparto de esos fondos entre las Comunidades, en concreto los correspondientes al instrumento de facilidad de recuperación y resilencia, funcionará «por proyectos alineados» con los ejes de transformación acordados por el Consejo Europeo, que son la digitalización, la transición ecológica, igualdad de género y cohesión social y territorial. Según señaló estos fondos estarán disponible a partir de primavera de 2021.

En cuanto al instrumento «React UE» Sánchez informó de que «el marco está todavía pendiente de definir su reglamento de desarrollo». «Pero la información de la que disponemos es que será más parecido al Marco Financiero y a los Fondos FEDER». Sobre los plazos, Sánchez recordó que los planes de reformas e inversiones, «que deberán abarcar el periodo de 2021-2023», se podrán presentar hasta el 30 de abril de 2021, y se podrán empezar a enviar desde el 15 de octubre de 2020. Además, señaló que la Comisión Europea está disponible desde este momento para iniciar el diálogo bilateral con los Estados miembros para preparar los proyectos de planes.

En el plano sanitario, el presidente Sánchez pidió a las comunidades que no bajen la guardia. En este sentido, solicitó a los dirigentes autonómicos que sigan ejerciendo el control necesario «para cortar de raíz los comportamientos incívicos que nos ponen en peligro», y fomentar la responsabilidad individual para frenar los rebrotes de Covid-19. En concretro, se refirió al ocio nocturno ya que se está confirmando como un foco de contagio, especialmente entre los más jóvenes. «Les pido, como están haciendo, máxima atención al ocio nocturno y celebraciones», dijo Sánchez en su intervención en la reunión de la Conferencia de Presidentes. Argumentó que la mayoría de brotes, el 34%, se originan en el ámbito social, sobre todo en reuniones familiares y fiestas particulares, así como en locales de ocio. «Los botellones, las macro fiestas o las celebraciones deportivas son fenómenos inquietantes en plena pandemia, y debe actuarse con rigor ante ellos», alertó. En este sentido, anunció que el Gobierno impulsará también en los próximos días una campaña de comunicación específica dirigida a ese colectivo. Sánchez emplazó a los presidentes a una nueva reunión, esta vez telemática, a finales de agosto, para evaluar la planificación del curso escolar, y les reafirmó su intención de convocarles mensualmente hasta final de año «ante la situación excepcional que vivimos».