El juez acuerda un careo entre Fernández Díaz y Francisco Martínez por los mensajes sobre “Kitchen”

García Castellón opta por una comparecencia conjunta para esclarecer las “contradicciones” y ante la “carga incriminatoria” de la declaración del ex número 2 de Interior

El exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez (izda.) acude a declarar ante el juez del "caso Kitchen" el pasado jueves,Chema MoyaEFE

El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el que fuera secretario de Estado de Seguridad bajo su mandato, Francisco Martínez, se verán las caras ante el juez del “caso Kitchen”, Manuel García Castellón, que ha acordado que se sometan a un careo, en una fecha aún por determinar, para esclarecer “las contradicciones” entre las declaraciones prestadas por ambos ante el magistrado la pasada semana.

La principal discrepancia entre ambos se refiere a los mensajes que el exnúmero dos de Interior protocolarizó ante notario el año pasado y que atribuye a Fernández Díaz en relación al supuesto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas.

García Castellón recuerda que el que fuera secretario de Estado de Seguridad afirmó que uno de los mensajes “reflejaba el encargo que le había hecho el ex ministro a propósito del confidente Sergio Ríos” (el chófer de Bárcenas) y otro “se mandó en el contexto de la comparecencia” en el Congreso del entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy el 1 de agosto de 2013, “cuando el sr. Fernández le pidió que recabase información sobre cuestiones relacionadas con los delitos que se imputaban al sr. Bárcenas”. Según la versión de Martínez que recoge el juez, el ministro le dijo que le iba a dar “un contacto” en el CNI porque “en ese momento la prioridad del Gobierno era disponer de información” del ex tesorero.

Martínez aseguró que al acudir al notario “solo quería poner de manifiesto qué era lo que estaba haciendo en ese momento, cuál era su labor”, que según explicó era “de coordinación entre servicios de información”, para intentar demostrar “la legalidad de las actuaciones policiales que se realizaron en ese momento”.

El ex número dos de interior acudió al notario después de que en sendas declaraciones el comisario Enrique García Castaño, también imputado, señalara a García Castellón que estaba al corriente de la “operación Kitchen”. Pero, según él, lo hizo por su enfado con Fernández Díaz porque no “se había tomado treinta segundos para trasladarme el beneficio de la duda” tras ser implicado en la supuesta operación de espionaje, que él ha negado, insistiendo ante el juez en que todo fue legal y que el objetivo no era sustraer a Bárcenas documentos sensibles para el PP, sino seguir el rastro del dinero del exsenador oculto en el extranjero.

Sin embargo, Fernández Díaz “negó la realidad de esos mensajes”, recalcando -recuerda el juez- que “ni eras suyos ni sabía de su existencia”.

En consecuencia, el instructor ve necesario practicar ese careo entre ambos dada “la importancia” de los mismos y la “carga incriminatoria” que poseen, por lo que acuerda citarlos nuevamente como investigados de forma conjunta.

El pasado viernes, el exministro facilitó voluntariamente el móvil al juez y, tras revisar la aplicación de WhatsApp durante una hora, el secretario judicial no halló esos supuestos mensajes. Fernández Díaz explicó al magistrado que su móvil “se rompió y adquirió otro” el pasado abril “por lo que no conservaba mensajes anteriores a esa fecha”.

Ahora, García Castellón pide a Fernández Díaz si voluntariamente desea “aportar su dispositivo móvil anterior al que usa actualmente” para “corroborar o descartar el envío de los mensajes” que le atribuye el que fuera su número dos en Interior.

El magistrado acuerda además otras diligencias para el esclarecimiento de los hechos objeto de investigación y cita de nuevo como investigado al comisario Marcelino Martín Blas. Asimismo, también tendrá que comparecer ante el instructor, en su caso como testigo, el exdirector de Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado con Francisco Martínez para esclarecer “el conocimiento que pudiera tener” éste “sobre el destino de los fondos reservados” y de los pagos al chófer de Bárcenas. Según refirió al juez el propio Martínez era esta persona la “responsable de la contabilidad de los fondos” y quien “verificaba el destino de los mismos”.

También como testigo el juez quiere escuchar el testimonio del inspector jefe de la unidad de Vigilancias en 2013, para saber si dirigió los seguimientos a la mujer, Rosalía Iglesias, cuando Martín Blas dirigía la Unidad de Asuntos Internos. Una función que, subraya García Castellón, resultaba “totalmente ajena” a una unidad de carácter interno encargada en realidad de la “investigación de agentes de Policía”.