Críticas a Dolores Delgado por ascender al fiscal que investiga al Rey emérito sin buscar ningún “consenso”

La mayoritaria Asociación de Fiscales le reprocha también que hubiese decidido su propuesta para número 2 de la Fiscalía cuando el plazo seguía abierto para presentar candidaturas

Fiscal Dexeus
Fiscal DexeusMiquel GonzalezShooting

La designación de Juan Ignacio Campos como teniente fiscal del Tribunal Supremo, lo que equivale a número 2 de la Carrea y quien sustituye a la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, en los supuestos reglados, ha causado el malestar de la mayoritaria Asociación de Fiscales. No por la designación en sí de quien dirige la investigación contra el Rey emérito, sino por el hecho de que, en opinión de la citada asociación, se haya realizado sin contar con el Consejo Fiscal, órgano representativo de la Carrera y de asesoramiento a la fiscal general, y porque Dolores Delgado tenía decidido su nombramiento, tal como se publicó en distintos medios de comunicación, incluso antes de que se terminara el plazo para presentar candidaturas, lo que provocó que algunos fiscales que pensaban concurrir desistieran de hacerlo al ver que no tenían posibilidad alguna.

Juan Ignacio Campos, actual Fiscal de Sala Jefe de Sección Penal del Tribunal Supremo, y candidato único a esta plaza, contó con el apoyo de los cuatro vocales de la Unión Progresista de Fiscales y del Fiscal de Sala Jefe de la Inspección Fiscal, mientras que los cinco vocales de la Asociación de Fiscales .

Esa abstención vino motivada, sin discutir en ningún caso los méritos de Campos, como forma de expresar su “profundo malestar por la actuación de la Fiscal General del Estado, al margen del Consejo Fiscal, en la propuesta de la plaza más importante de la Carrera, pues no en vano el Teniente Fiscal es quien asume la dirección de la Fiscalía del Tribunal Supremo y quien, a su vez, sustituye a la Fiscal General en los supuestos reglados”. No discutimos los méritos del candidato elegido

De esta forma, la Asociación de Fiscales considera que la elección del número 2 de la Fiscalía exige -así lo ha sido siempre- “la búsqueda del máximo consenso por parte de quien ocupa la Fiscalía General entre los vocales del Consejo Fiscal en tanto órgano máximo de representación de la Carrera y de extracción netamente democrática “. Por ello, se trata, añade al AF, de procurar buscar una figura de referencia entre los Fiscales de Sala con más de tres años de antigüedad que destaque por sus profundos conocimientos técnicos, capacidad de liderazgo y reconocimiento y con cinco años por delante para llevar a cabo un programa de actuación que suponga la modernización de la Fiscalía del Tribunal Supremo y el mantenimiento de estrechas relaciones con el Tribunal Supremo y todas sus Salas; y que cuente además con capacidad y solvencia para asumir -llegado el caso- el puesto del Fiscal General.

Sin embargo, “muy por el contrario”, Dolores Delgado “ha prescindido de la búsqueda de cualquier consenso o acuerdo con la totalidad del Consejo Fiscal y decidió, antes incluso de que concluyera el plazo de las solicitudes, quién sería su candidato con independencia del parecer del Consejo Fiscal, como quedó publicado en diversos medios de comunicación para sorpresa, al menos, de los vocales electivos de la lista de la Asociación de Fiscales”.