Mata a su mujer y arrastra su cadáver hasta unos contenedores: “¡Me estaba chantajeando y me he vuelto loco!”

La Policía Nacional ha detenido esta madrugada a un varón de 43 años por matar a su mujer y tratar de deshacerse del cuerpo. Los agentes siguieron el reguero de sangre hasta la vivienda

La Policía Nacional acudió de madrugada al lugar de los hechos
La Policía Nacional acudió de madrugada al lugar de los hechosDel. Gobierno

Se llama Francisco Javier Parra, en quince días cumplirá 44 años y es el último asesino machista de España. El delito lo cometió esta misma madrugada en el domicilio conyugal de la calle Santiago de Linares (Jaen). Tras asestar varias puñaladas a su mujer, decidió deshacerse de ella bajando el cuerpo ya sin vida por el ascensor, arrastrarlo unos metros hasta dejarlo tirado detrás de los contenedores de la calle Baños, concretamente en la plaza de Abastos de la localidad.

Arrastrada hasta los contenedores

Fueron unos operarios de la basura quienes dieron el aviso tras encontrar el cuerpo sin vida de la mujer de entre 50 y 60 años, que tenía pantalón bajado y jersey subido, como signos de haber sido arrastrada. El terrible hallazgo se produjo poco después de las 3:40 horas de esta madrugada. Tras acudir al lugar agentes una patrulla de Seguridad Ciudadana, procedieron a acordonar la zona y hacer las primeras averiguaciones hasta la llegada de sus compañeros de las Brigadas de Policía Científica (para recoger los vestigios en el lugar) y de Judicial, concretamente el grupo de Homicidios que se encargará de a investigación del suceso.

Un reguero hasta el 2ºA

Pero los agentes del Zeta pronto se dieron cuenta de que había un pequeño reguero de sangre desde el lugar donde estaba el cuerpo en dirección a la calle Santiago. Los restos de sangre van en aumento hacia el bloque 34 de esta calle y, ya dentro del portal, observan que hay mucha sangre que ha alguien ha tratado de fregar torpemente. También en el ascensor. Así, subiendo por la escalera se percatan de que viene del 2ºA, donde hay otro rastro de sangre.

Los agentes llamaron a la puerta sin que nadie respondiera a pesar de que había señales de que sí había alguien en el interior y escuchaban el grifo del agua. Hasta que los bomberos acudieron al lugar para forzar la entrada, los agentes acordonaron toda la zona (desde el lugar del cadáver hasta el piso) para proteger el trabajo de sus compañeros de Científica y de la comisión judicial, a punto de llegar al lugar de los hechos para autorizar el levantamiento del cadáver.

Sangre en los zapatos: “¿Qué he hecho?”

Una vez que acceden a la vivienda encuentran a un varón de 43 años que ni siquiera se había cambiado de ropa: tenía manchas de sangre en el pantalón vaquero que llevaba puesto y en los zapatos. Los agentes procedieron a su detención y el individuo, que reconoció los hechos, manifestó de forma espontánea el supuesto motivo del crimen: “Me tenía harto. Me estaba chantajeando, me pedía dinero. ¡Me he vuelto loco! ¿Qué he hecho?”.