Podemos defendió los actos violentos contra una sede de Cs en Pamplona: “Son discrepancias políticas”

La formación morada arremetía ayer contra “los cachorros de Vox” por el ataque a su sede en Cartagena. Hace dos años se negó a condenar un hecho similar en Navarra contra una sede de Ciudadanos

Ataque contra la sede de Podemos de Cartagena
Ataque contra la sede de Podemos de CartagenaMarcial GuillénEFE

Podemos denunciaba ayer el intento de incendiar su sede en Cartagena por parte de “los cachorros de Vox” y lamentaba que “mientras los matones de la ultraderecha siembran la violencia”, el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, “premia a sus amigos con sueldos y consejerías”. El propio Pablo Iglesias señalaba a la “ultraderecha” y ponía el grito en el cielo ante semejante acto de “violencia”.

Desde la formación morada, recordaban que “no es la primera vez que se da esta circunstancia en el local morado de la ciudad portuaria”. En mayo “ya rompieron varios cristales con piedras y en septiembre el local fue objeto de pintadas amenazantes con simbología neonazi”, aseguraban en un comunicado. Esta vez, tal y como ha denunciado el coordinador autonómico de Podemos, Javier Sánchez Serna, “han ido más allá, intentando incluso incendiar la sede con cócteles molotov, algo que podría haber causado una auténtica desgracia humana y no solo daños materiales”.

Podemos Cartagena ya ha cursado este mismo viernes por la mañana una denuncia ante la Policía Nacional, a quien ha aportado todas las imágenes que las cámaras de seguridad han captado del momento del ataque. Imágenes que el líder de Podemos y candidato a presidir la Comunidad de Madrid compartía en redes sociales.

Además, Unidas Podemos anunció que presentará en la Asamblea Regional y en todos los ayuntamientos donde tiene presencia declaraciones institucionales y mociones de condena “a la violencia que la ultraderecha lleva a cabo en la Región de Murcia”.

Ataques a otros partidos

Sin embargo, esta actitud choca de frente con la respuesta de Podemos ante situaciones similares y pone sobre la mesa su doble vara de medir. En marzo de 2019, Bildu y Aranzadi (Podemos) se negaban a condenar el ataque a una sede de Ciudadanos en Pamplona. En concreto se trataba de pintadas a favor de la banda asesina ETA y otras en las que exigían la amnistía y libertad para los terroristas con pegatinas en las que se pedía que la Guardia Civil salga de la Comunidad foral. Bildu y Aranzadi se negaban a condenar la violencia en sede consistorial y argumentaban que se trata de “discrepancias políticas que ocurren en las sedes de los partidos”.

Sin embargo, no era la primera vez que atacaban la sede de Cs en Pamplona. Y es que en febrero de ese mismo año, apenas un mes antes, un grupo de radicales realizó diversas pintadas en las que aparecía una esvástica, una diana y unos mensajes muy contundentes: “Fascistas, fuera”. Hechos que tampoco fueron condenados por dichas formaciones.

Una actitud muy alejada de la que hoy predican. Y es que el coordinador autonómico de Podemos, Javier Sánchez Serna, apuntó directamente a “los cachorros de Vox”, en clara alusión a los llamados “cachorros de ETA”, a los que nunca han recriminado nada.

Para el coordinador de Podemos en la Región de Murcia, “es obvio que es la ultraderecha quien azuza con su odio estos ataques y la que prende la mecha de la violencia”.