Calvo inicia la «relectura» del Valle de los Caídos

La asociación de Memoria Histórica Raíces cuestiona al ministerio de la vicepresidenta del Gobierno por la «profanación» de Cuelgamuros

La imagen de Tino Casal, para «Caudillo»
La imagen de Tino Casal, para «Caudillo»La RazónLa Razón

El Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática prepara ya la «resignificación» del Valle de los Caídos que prevé la nueva Ley de Memoria Histórica. Con este objetivo, la cartera de la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo usará tres obras de Costus para «representar una relectura, en clave democrática», del conjunto monumental de Cuelgamuros.

La sociedad estatal Acción Cultural Española organizará la muestra «El tragaluz democrático. Políticas de vida y muerte en el Estado español (1868-2021)» entre diciembre de este año y junio de 2022 en el Espacio de Promoción del Arte de Tabacalera, en Madrid, según ha informado el consistorio gaditano.

La Secretaría de Estado de Memoria Democrática ha solicitado las tres piezas al Espacio de Cultura Contemporánea (ECCO) de Cádiz por su «vital importancia» para esta exposición. Las tres obras de Costus tendrán, «dada su espectacularidad», una sala propia en Tabacalera bajo el título «Todos los que no están».

Costus es el seudónimo que desde 1981 utilizaron Enrique Naya y Juan José Carrero, artistas plásticos e iconos de la Movida madrileña. «Cristo yacente», «Caudillo» y «Virgen de África» forman parte de su serie «El Valle de los Caídos» (1980-1987), que cederá para la ocasión el Ayuntamiento de Cádiz, donde constituyen el pilar expositivo del Museo ECCO (Espacio de Creación Contemporánea).

Pepe Rubio como «Cristo yacente»
Pepe Rubio como «Cristo yacente»La RazónLa Razón

Por este motivo, la Asociación Reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces ha interpelado al ministerio de Carmen Calvo a través del Portal de Transparencia «ante semejante acción financiada con los impuestos de todos los españoles».

Para esta entidad, «a Pedro Sánchez no le basta con profanar la tumba de Franco en el Valle de los Caídos; ahora va directamente a profanar la Cruz» del recinto religioso, «y lo hace de la mano del arte de dudoso gusto».

Desde Raíces consideran que Carmen Calvo «le ha cogido gusto a las ilegalidades en esta área geográfica de Cuelgamuros y de la Memoria Histórica», pues «no se ha quedado satisfecha con subvencionar ilegalmente unas prospecciones arqueológicas llevadas a cabo por el CSIC en el Valle de los Caídos en la actualidad», sino que «ahora ya va directamente a la profanación de la fe mayoritaria de nuestro país, del escarnio de sentimientos religiosos, atacando a la Cruz del Valle de los Caídos» con «esta nueva visión del arte religioso».

Para esta asociación, que tiene como principal objetivo reivindicar que la Ley de Memoria Histórica se aplique también a los crímenes del bando republicano, «cualquiera que observe las tres obras» que el ministerio de Calvo va a traer a Madrid «pagando una pasta de dinero público», y tenga «un mínimo sentimiento de respeto ante la religión mayoritaria de los españoles, no podrá por menos que sentir rechazo».

Otra de las 25 obras de la serie
Otra de las 25 obras de la serieLa RazónLa Razón

«Interpretar la realidad del Valle de los Caídos por medio de esos tres lienzos no puede sino caber en la cabeza de una persona como Carmen Calvo y de su ministerio», advierten desde Raíces, cuyos responsables creen que «le queda muy poquito en su puesto de vicepresidenta», para «dar un paso a la cárcel por sus prevaricaciones en las asignaciones de subvenciones ilegales» y «atentados a los sentimientos religiosos».

El ministerio de Carmen Calvo dispone de un mes de plazo para responder a las cuestiones sobre la financiación «con ingente dinero público en plena época de pandemia, mientras millones de españoles se incorporan a las colas del hambre y a los que ya solo les queda la fe para sobrellevar su situación calamitosa, por culpa de un gobierno que en vez de ayudarles se dedica a esto».

Entre otras cuestiones, en la petición conforme a la Ley de Transparencia, se pregunta además por «el dinero que cobrará el comisario» de la exposición, el «contrato de préstamo de las obras» y el «presupuesto para cubrir los gastos de embalaje, transporte y seguro de las obras», y de «mantenimiento de las condiciones de seguridad y conservación de los lienzos».

Alaska, Ana Curra y Tino Casal, modelos

La obra de Costus (en homenaje al gremio de las costureras, con el que se sentían identificados) se basa en una peculiar interpretación de las esculturas de Juan de Ávalos en Cuelgamuros. Con una estética barroca, los artistas usaron como modelos para cada tema (Ángeles, Evangelistas, Vírgenes,…) a amigos y personajes de la Movida como Alaska, Bibi Andersen, Ana Curra o Tino Casal. Las 25 obras fueron realizadas con una pintura acrílica flourescente, que hace que cambien de color cuando se exponen a la luz negra. Se vieron por primera vez en la Casa de Vacas del Retiro madrileño en junio de 1987.