Juventud y rebeldía

Papeletas electorales en el Colegio Público Asturias en el distrito Puente de Vallecas, en los pasados comicios del 4 de mayo en Madrid
Papeletas electorales en el Colegio Público Asturias en el distrito Puente de Vallecas, en los pasados comicios del 4 de mayo en MadridAlejandro Martínez Vélez Europa Press

Un reciente estudio de Gad3 sobre el comportamiento del voto de la juventud en las últimas elecciones autonómicas de Madrid demuestra su preferencia mayoritaria por los partidos del bloque de la derecha. La diferencia llega a diez puntos a favor de PP, VOX y Cs, frente a PSOE, Más Madrid y Podemos. La cuestión a dilucidar en próximas citas electorales es si ese comportamiento electoral de los jóvenes será un precedente que marque tendencia en el futuro, o si se trata de un resultado puntual, especialmente ligado a la coyuntura en la que se celebraron los comicios madrileños.

La cita madrileña del 4-M estuvo especialmente marcada por la omnipresencia y el protagonismo de la presidenta Díaz Ayuso. Es evidente que la candidata popular, con su actitud desacomplejada y confrontativa con el gobierno de España, cosecho la simpatía del electorado de todas las edades, incluida la juventud, y estuvo por encima de la valoración y el aprecio a las siglas del partido al representa. Esto no quiere decir que, a pesar de la juventud de otros candidatos populares, los jóvenes sigan optando mayoritariamente por las papeletas de la gaviota. Quizás la opción electoral de la juventud madrileña no tuvo tanto que ver con la edad de la candidata de la derecha, como con su actitud y con la razón de voto que consiguió imponer en las elecciones. Y esa razón de voto, a su vez, estuvo profundamente vinculada a la coyuntura en la que se celebraron las elecciones.

El tiempo del proceso electoral madrileño coincidió con el final de lo peor de la pandemia y sobre todo con las enormes restricciones a la movilidad, de las que la juventud se había sentido especialmente víctima y afectada en su vida cotidiana. Frente a un tiempo limitaciones y cortapisas, Isabel Díaz Ayuso consiguió abanderar y capitalizar la defensa de la libertad, concepto épico y prestigioso, tradicionalmente vinculado a la juventud. En el pasado, el voto de los jóvenes se había identificado con la rebeldía frente al poder, en reivindicación de un desarrollo de la libertad que representaban mayoritariamente partidos de izquierdas. En los comicios madrileños pasó justamente lo contrario, el voto joven y rebelde, frente las restricciones y las limitaciones de los estados de alarma, optó por Díaz Ayuso y el Partido Popular.