El anticapitalismo de Podemos: 36 cuentas corrientes con 12 millones

Pese a criticar a los bancos, reparte sus fondos entre diversas entidades financieras, incluidas varias a las que ataca ferozmente.

La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra (i), acompañada por el secretario de Estado de Derecho Sociales, Nacho Álvarez, ofrece declaraciones a los medios de comunicación antes de presidir la reunión del Consejo Territorial en la sede del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 en Madrid
La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra (i), acompañada por el secretario de Estado de Derecho Sociales, Nacho Álvarez, ofrece declaraciones a los medios de comunicación antes de presidir la reunión del Consejo Territorial en la sede del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 en MadridJ.J. GuillénEFE

Podemos siempre ha presumido de no depender de los bancos. Y no lo hace. La crítica feroz hacia estos es una constante en el discurso de los morados, que exigen dentro del gobierno de coalición a sus socios socialistas nacionalizar a la banca.

El partido, siempre que necesita financiación económica opta por recurrir a una herramienta popular en los últimos años los microcréditos para sufragar sus campañas electorales, pero rechazan utilizar créditos bancarios y recelan de usar los fondos ordinarios del partido para poder hacer frente a los gastos que ocasionan los procesos electorales. Entienden que, si recurriesen a préstamos, como el resto de formaciones, se verían endeudados, lo cual podría condicionar al funcionamiento económico de la vida del partido. Se basan así en un informe del Tribunal de Cuentas fechado en 2015 que reflejaba como los partidos acumulaban una deuda total con entidades de crédito de casi 210 millones de euros. Es por ello que el compromiso de Podemos es de mantener una deuda a cero con los bancos.

Sin embargo, a pesar de este discurso, lo cierto es que, sí utilizan los bancos para aglutinar sus ingresos. Así se desprende del último balance publicado por el partido referente a las cuentas económicas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2020. Según la memoria del partido –que sigue sin recurrir a una auditoría externa desde 2017 como garantía de que sus cuentas son completas y verificadas- los morados cuentan con 36 cuentas bancarias distribuidas por todo tipo de entidades financieras.

El partido reconoce 12.032.585,26 euros en estas entidades frente a los 10.607.671,35 euros que aglutinaba en 2019. El reparto de estos doce millones es plural y diverso. Desde entidades criticadas por los propios dirigentes morados a entidades amigas, como Caja de Ingenieros, donde el ex líder de Podemos, Pablo Iglesias y otros dirigentes del partido adeudan dinero mediante la vía de prestamos hipotecarios. Por ejemplo, en Bankia reconocen 43.717,27 euros, en CaixaBank 231.386,23 euros. En BBVA 4.252,91 y en Banco Sabadell 14.834,93 euros. Pero, son los grupos municipales, en su mayoría los que hacen uso de estas últimas entidades. El partido, a nivel estatal, opta por otras empresas como Caja de Ingenieros donde el partido tiene un total de 2,6 millones de euros. También guardan sus ingresos en Triodos Bank, donde reconocen 4,8 millones o Fiare con 1,6 millones.

Imagen de los bancos donde Podemos guarda sus ingresos FOTO: Podemos

No logran recuperarse

El partido consiguió mejorar mínimamente sus cifras económicas respecto a 2019. Han sumado dos millones de euros en un año, gracias, en parte, a su llegada a Moncloa. Pero se encuentran lejos del sueño dorado de 2018 cuando llegaron a tener en sus cuentas 20 millones de euros en la tesorería. Un techo máximo para el partido que no ha vuelto a recuperar. Unos resultados, los de 2019 y 2020, que se explican debido a los sucesivos batacazos electorales del partido tanto en las elecciones generales de 2019 y 2020 como en las autonómicas de Galicia y País Vasco. El partido comenzaba su andadura política en 2014 con 3,2 millones de euros.

En el análisis general de las cuentas, el partido ha conseguido subsanar la organización a nivel económico. El partido arrojó en 2019 hasta 2,6 millones de euros en pérdidas. Un resultado que ahora ha dado la vuelta. Pueden presumir, por fin, de unas cuentas en positivo con 2,1 millones de euros.